"El socialismo y el comunismo solo privan, solo mandan, solo tienen conexiones sinápticas en las cabezas de idiotas como este", comienza diciendo en su video una cubana radicada en Brasil, conocida en TikTok como @studiodaysantoya. La creadora reaccionó así al comentario de un usuario que le sugirió reconocer los “logros” del sistema cubano en materia de educación gratuita.
En su intervención, publicada con el mensaje “Educación y salud en Cuba” y varios hashtags como #cubanosporelmundo y #cubanosentiktok, la joven insiste: “Yo no le debo nada a nadie. Mis estudios se los debo a tres gentes: a mi mamá, a mi papá y a mí”. Y detalla: “Mi mamá y mi papá pueden saber cuánto yo comía, cómo se hacía para ponerme un plato de comida, cómo se hacía para comprarme un lápiz, una mochila. Nunca fue regalado”.
Cuestiona duramente la narrativa del régimen: “Todo lo que tú no pagas, tú lo pagas con tu vida, con tu tiempo, con tu libertad. [...] Tú no eres libre, tú estás agradeciendo todavía esa mierda”. Y agrega: “No nos pongas en el mismo saco, ni te atrevas a poner al resto de los cubanos en el mismo saco tuyo. No somos iguales”.
Su crítica también toca el fondo ideológico: “Cuando yo comencé a estudiar psicología, entendí que esto era una utopía. La igualdad no existía. Somos seres únicos e irrepetibles, y el socialismo o el comunismo van en contra de la propia existencia humana”. Para ella, “el ser humano invierte tiempo, dinero, conocimiento, todo en no parecerse a nadie”.
Las reacciones no se hicieron esperar. Un usuario escribió: “Todavía creen que se le debe algo a la dictadura, esa mentalidad no la cambian así salgan de Cuba. Mulata, no te calientes con esas mentes de bajo costo”. Otro agregó: “El socialismo y el comunismo son lo más destructor del mundo. Primero le tocó a Cuba, luego a Venezuela. Mi Venezuela amada no es ni una señal de aquella próspera y pujante economía. 25 años de desgracia”.
Una mujer comentó: “Yo tengo una amiga cubana que vive en EE.UU. Ella tuvo que dejar a su niña en Cuba porque el papá de la nena no le quiso firmar el permiso de viaje. La niña le dijo que ya no se quería ir de Cuba porque allá la escuela es pública y en EE.UU. no iba a poder estudiar. Lavado de cerebro total”.
Entre los mensajes de apoyo, hubo también quien celebró el tono de la influencer: “Eres sensacional”, “Me encanta la forma en que hablas y explicas”, “Gracias por responderle”, “Nada más que añadir. Bravo”, “Niña, era responderle, no avergonzarlo. Abusadora”, fueron algunos de los más destacados.
Incluso ante el reclamo del propio aludido, que le reprochó haberlo llamado “idiota”, ella respondió: “Todo lo que comentas me ayuda. Gracias. Bye. Boca, repite conmigo, se dice ‘boca’”.
Esta no es la primera vez que @studiodaysantoya genera debates con sus testimonios desde el exilio. En febrero reflexionó precisamente sobre la atención médica en Brasil, comparándola con la de Cuba y señalando que, aunque hay recursos, falta compromiso profesional.
Días antes, desmintió la frase “Brasil es Cuba con comida” asegurando que emigrar no fue solo por comida, sino por libertad y aspiraciones mayores. “Yo vine aquí a comerme el mundo, a crecer, a buscar libertad económica y calidad de vida”, dijo en esa ocasión
También compartió el emotivo reencuentro con su madre de 60 años, quien emigró tras décadas en Cuba.
En esta nueva publicación, la cubana reafirma su compromiso con la verdad y la crítica al sistema que dejó atrás. “Yo decidí quemarme las pestañas. Me iba a la plaza Antonio Maceo a estudiar cuando se iba la luz. Decidí graduarme, mejorar, continuar”, asegura. Y zanja con un mensaje claro: “Sigo aprovechando al máximo hoy porque hoy sigo demostrando que sí se puede crecer aún saliendo de una isla comunista”.
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