El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés), que solicitó formalmente el despliegue de 20,000 miembros de la Guardia Nacional para apoyar operativos de redadas migratorias en el interior del país, incluyó en su petición que las tropas busquen a los niños inmigrantes no acompañados y los transporten entre los estados.
Un reporte de NPR informó sobre los detalles de la petición del DHS, donde se precisa que se necesitarían hasta 10,000 efectivos para apoyo al transporte, incluido el "traslado intra e interestatal de detenidos/niños extranjeros no acompañados". Otros 1,000 efectivos se utilizarían para tareas como la traducción de documentos y la asistencia en entrevistas.
Las tareas se exponen en una solicitud de ayuda del Departamento de Seguridad Nacional al Pentágono del 9 de mayo. En el documento se afirma que "se trata de la primera solicitud formal del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) para el despliegue de personal de la Guardia Nacional en apoyo de las operaciones de aplicación de la ley de inmigración interior".
El texto pide que se utilicen tropas de la Guardia Nacional para la "búsqueda y rescate de niños extranjeros no acompañados en terrenos remotos u hostiles" y el "transporte intra e interestatal de detenidos y niños extranjeros no acompañados", sin explicar claramente en qué consistiría.
La mayoría de los efectivos, unos 10,000, se utilizarían para transportar a personas detenidas, según el DHS. Alrededor de 2,500 soldados se utilizarían para el apoyo a la detención, pero el documento no especifica dónde. Otros 1,000 se destinarían a tareas de apoyo administrativo, como la tramitación de los detenidos.
La solicitud también alude a la necesidad de contar con 3,500 oficiales para "intento de localización de fugitivos" y para llevar a cabo "misiones de vigilancia y prospección", así como "operaciones nocturnas e interceptaciones rurales".
Pos otra parte, solicita apoyo para el ICE en operaciones de grupos operativos conjuntos para el seguimiento de fugitivos", según declararon tres fuentes familiarizadas con los planes a la cadena NBC.
El pasado mes, al trascender la petición de 20,000 agentes de la Guardia Nacional, un funcionario dijo que la petición se encontraba bajo revisión por parte del Departamento de Defensa y representaba un paso significativo en la política de inmigración del presidente Donald Trump, quien ha insistido en reforzar la ejecución de leyes migratorias como parte de su campaña contra lo que ha calificado como una “invasión” migratoria.
A diferencia de anteriores despliegues centrados en la frontera con México, estos nuevos efectivos procederían de distintos estados y serían asignados a operaciones de deportación en territorio estadounidense, ampliando considerablemente la presencia militar en contextos civiles.
La ley Posse Comitatus impide que tropas bajo mando federal ejerzan funciones policiales dentro del país, pero las unidades bajo control de los gobernadores estatales sí podrían participar directamente en arrestos y redadas.
La solicitud del DHS implicaría duplicar la fuerza operativa del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), que cuenta con unos 20,000 empleados, de los cuales aproximadamente 6,000 están directamente involucrados en arrestos y remociones de personas sin estatus legal en el país.
Archivado en:
