La aerolínea estadounidense American Airlines solicitó al Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT, por sus siglas en inglés) una modificación de su actual permiso de exención de inactividad para suspender temporalmente varios vuelos hacia la isla, entre ellos, la ruta directa entre Miami y Santiago de Cuba.
De aprobarse la solicitud, la aerolínea dejaría de operar vuelos hacia esa ciudad oriental durante el resto del verano de 2025, según reportó el medio especializado Airline Geeks.
Esto dejaría a Santiago sin conexiones directas con Estados Unidos a través de American Airlines, un golpe que afectaría directamente a decenas de familias cubanas separadas por el estrecho de la Florida.
El vuelo diario Miami–Santiago de Cuba comenzó en mayo de 2019, convirtiéndose entonces en el sexto destino cubano de American Airlines. Su apertura fue celebrada como un paso importante en la consolidación de los vínculos aéreos entre Cuba y Estados Unidos, especialmente para las familias del oriente cubano que hasta entonces debían volar a La Habana o Holguín para reencontrarse con sus seres queridos.
Durante su inauguración, ejecutivos de American Airlines y representantes del aeropuerto internacional Antonio Maceo de Santiago destacaron el compromiso mutuo de mantener esa conexión como símbolo de entendimiento y crecimiento bilateral.
Hoy, apenas seis años después, esa promesa puede quedar en pausa.
American argumenta que la decisión responde a “desafíos persistentes en la recuperación de la demanda” entre ambos países, y aseguró que necesita redistribuir mejor sus aeronaves ante las condiciones actuales del mercado.
La medida forma parte de una solicitud más amplia para suspender parcialmente también algunos de sus vuelos diarios entre Miami y La Habana.
Además, la aerolínea recordó que mantiene una exención ya vigente para vuelos a otros aeropuertos cubanos como Camagüey, Holguín, Varadero y Santa Clara, rutas que por el momento no sufrirían modificaciones.
La noticia llega en un contexto sensible: esta semana el presidente Donald Trump impuso nuevas restricciones a los viajes entre Estados Unidos y Cuba, lo que podría estar influyendo en las decisiones de las aerolíneas comerciales.
Aunque American Airlines calificó su solicitud como “limitada en alcance” y temporal, lo cierto es que para muchos cubanos residentes en EE.UU., especialmente del oriente del país, esta ruta representa una conexión vital con sus seres queridos.
La suspensión, incluso si es temporal, añade incertidumbre a un escenario ya complejo para la reunificación familiar y los viajes de apoyo humanitario.
Por ahora, el DOT no ha emitido una decisión final.
El presidente Trump firmó, el pasado miércoles 4 de junio, una orden ejecutiva que restringe el ingreso a EE.UU. de ciudadanos cubanos con visas B-1/B-2, F, M y J, bajo el argumento de que Cuba es un “Estado patrocinador del terrorismo” y presenta una alta tasa de excedencia de visados.
Aunque la medida no prohíbe explícitamente los vuelos, pone en riesgo su viabilidad económica. Si los cubanos no pueden entrar legalmente a EE.UU., la demanda de pasajes caerá, y las aerolíneas podrían verse obligadas a cancelar rutas, como ya ocurrió en 2023 con JetBlue y Delta.
American Airlines, con más de 9,000 vuelos previstos hacia Cuba este año, es la compañía más expuesta. Desde Miami opera vuelos a seis ciudades cubanas, incluidas La Habana, Holguín, Santa Clara, Camagüey, Varadero y, por ahora, Santiago de Cuba.
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