Mike Hammer minimiza incidente en la Lanchita de Regla y devuelve "el golpe" al régimen cubano

El jefe de la misión diplomática de Estados Unidos en La Habana respondió con serenidad y determinación al acto de hostigamiento organizado por la Seguridad del Estado.

Imágenes del incidente Foto © Captura de video X / @USEmbCuba

El embajador estadounidense en La Habana, Mike Hammer, reaccionó con elegancia diplomática y firmeza ante el incidente protagonizado el domingo por agentes de la Seguridad del Estado durante su trayecto en la lanchita de Regla.

En un video compartido por la Embajada de Estados Unidos en Cuba en su cuenta de X (antes Twitter), Hammer describió su agenda dominical en el contexto de la festividad de Pentecostés y abordó —sin confrontación directa— el intento de “acto de repudio” que vivió durante el recorrido.

En su mensaje, el diplomático narró cómo decidió tomar la popular embarcación que conecta La Habana Vieja con Regla para asistir a misa en la histórica capilla de Nuestra Señora de Regla, “un bello templo donde también se venera como Yemayá y que conserva un palco desde donde habló en su tiempo el Padre Félix Varela”.

Según explicó Hammer, antes de abordar el ferry compartió con pescadores y habaneros que se disponían a ir a misa. “Fue una buena oportunidad de intercambiar”, afirmó. Pero el momento clave del video vino cuando, con tono sosegado y sin hacer referencias directas al montaje del régimen, abordó el incidente dentro de la lancha.

“Se acercó ahí una señora, quería ofrecer su opinión, algunas críticas obviamente hacia la política de Estados Unidos. Algunos decían que estaba montado, yo no sé. Pero, en todo caso, eso es lo que quiero hacer: recorrer el país, escuchar diferentes opiniones del pueblo cubano y compartir con ellos”, aseguró el diplomático.

Con esta declaración, Hammer minimizó intencionadamente la agresión sufrida, la cual fue montada por agentes vestidos de civil que lo increparon y grabaron, en una maniobra de propaganda que no logró involucrar al resto de los pasajeros.


Lo más leído hoy:


El diplomático, lejos de victimizarse o responder con acusaciones directas, utilizó el momento para reforzar su compromiso con una política de acercamiento ciudadano, dejando claro que su presencia en la Isla no se limitará a los salones oficiales, sino que incluye las calles, los barrios y los templos donde viven y oran los cubanos de a pie.

Tras relatar el intercambio, Hammer destacó la misa en la iglesia de Regla, donde coincidió con el padre Castro y representantes del Vaticano. También rindió homenaje a la Virgen de Regla y describió la jornada como “un bonito día, un bonito domingo”.

Un episodio más en la escalada de tensiones

El gesto de Hammer se produce un día después de que CiberCuba revelara en exclusiva los detalles del incidente en la lanchita, protagonizado por individuos identificados como miembros del aparato represivo del régimen.

Incluso un agente uniformado de la Policía Nacional Revolucionaria fingió mediar en la escena para darle apariencia de espontaneidad.

Este episodio se inscribe en una creciente campaña de hostigamiento del régimen cubano contra el diplomático estadounidense, que ha sido convocado varias veces por el ministerio de Relaciones Exteriores (MINREX) bajo acusaciones de “injerencia” y “conducta provocadora”.

La subdirectora general de la Dirección de Estados Unidos del MINREX, Johana Tablada de la Torre, llegó a lanzarle una amenaza pública, advirtiéndole que “no confunda paciencia con debilidad”.

A la par, medios oficialistas y perfiles controlados por la Seguridad del Estado han intensificado su campaña de descrédito, acusándolo de promover la desestabilización y de incitar al pueblo cubano contra el gobierno.

Diplomacia sin miedo

Con su respuesta este lunes, Hammer ha optado por no escalar la confrontación, pero ha sido categórico en un punto clave: no detendrá su contacto con la sociedad civil cubana.

En lugar de replegarse, el funcionario del Departamento de Estado insistió en que su función diplomática incluye escuchar todas las voces —incluso las críticas— y estar presente en los espacios donde los cubanos viven su día a día.

La actitud del embajador ha sido interpretada por analistas como una respuesta simbólica pero efectiva: no se trata de ignorar la provocación, sino de exponerla sin exaltarse, desactivando el intento propagandístico del régimen y reafirmando, al mismo tiempo, su compromiso con una diplomacia centrada en los derechos humanos, la libertad religiosa y el acercamiento con el pueblo cubano.

VER COMENTARIOS (4)

Archivado en:

Redacción de CiberCuba

Equipo de periodistas comprometidos con informar sobre la actualidad cubana y temas de interés global. En CiberCuba trabajamos para ofrecer noticias veraces y análisis críticos.


Recibe las noticias de CiberCuba en WhatsApp: click aquí


¿Tienes algo que reportar?
Escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

+1 786 3965 689


Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un periodista antes de su publicación.




Siguiente artículo:

No hay más noticias que mostrar, visitar Portada