El exagente de la Seguridad del Estado Raúl Antonio Capote publicó el pasado domingo un artículo en el diario Granma titulado “El drama de los desconectados”, en el que descalifica a un sector de la juventud cubana al que describe como “superficial”, “convencido de que lo merece todo” y de creer que “el resto del país y el Estado existen para satisfacer sus delirios, sin ellos aportar nada o casi nada”.
Capote sostiene que para algunos cubanos “la guerra económica de Estados Unidos contra Cuba es un invento de la dirección del país” y que reaccionan con burla ante la mención del bloqueo. También alude a quienes, según él, repiten discursos ajenos sin base y actúan guiados por el ego y la comodidad. Los describe como “el homo frivolus de la sociedad de consumo”, y afirma que “el socialismo solo puede ser obra de personas conscientes”.
La reacción desde el medio independiente Árbol Invertido no se hizo esperar. En una publicación en redes sociales, tildaron a Capote de “filósofo de café con leche” y criticaron su intento de desacreditar a quienes piensan por sí mismos, no aceptan el discurso del bloqueo como causa única de los problemas del país, o sueñan con mejores condiciones de vida. “Si te molestan los apagones, los precios, la censura, la represión o que el pan venga cada dos días como si fuera un lujo francés… eres un homo frivolus”, ironizaron.
El artículo aparece en un contexto de protestas y denuncias de acoso por parte de estudiantes universitarios en todo el país, tras la imposición de nuevas tarifas por parte de la estatal ETECSA. En la Universidad Central “Marta Abreu” de Las Villas, jóvenes denunciaron amenazas de expulsión y cárcel por organizar una parada universitaria. En la CUJAE, estudiantes reportaron interrogatorios y la eliminación de grupos de mensajería.
Otras denuncias han llegado desde la Facultad de Ciencias Médicas de Bayamo y la Universidad de Oriente, donde estudiantes acusaron a las autoridades de silenciar su apoyo a las protestas. La FEU de la UCLV, por su parte, ha respondido con un llamado a “mantener la tranquilidad”.
Activistas como Raymar Aguado también denunciaron presiones por su respaldo a las protestas. La dramaturga Esther Suárez Durán responsabilizó al gobierno por usar a ETECSA como instrumento de control social y llamó a respaldar el movimiento estudiantil.
Capote ha ocupado un lugar habitual en la narrativa oficialista. En 2021, firmó un artículo en Granma en el que aseguraba que el Ministerio del Interior “recaba la admiración y el cariño de la mayoría del pueblo” y en 2024, fue visto en Caracas como “invitado internacional” en las elecciones presidenciales venezolanas, como parte del respaldo cubano al chavismo.
Archivado en:
