Sandro Castro, nieto del fallecido dictador Fidel Castro, volvió a dar de qué hablar este domingo, Día de los Padres, con unas publicaciones que mezclaron su ya característico estilo excéntrico con mensajes de supuesta reflexión social.
En una historia en Instagram, Sandro felicitó a los padres cubanos con un comunicado insólito. “Yo antes vivía alojado en unos huevos. Era un pequeño espermatozoide y luego creció esta inmensa criatura”, dijo celebrándose a sí mismo.
En el video hizo una singular invitación: “Feliz Día de los Padres, a los de este país, este planeta y a los del más allá. Todos los puretanos, por favor, tómense en mi honor una Cristach y fúmense un tabacach”, expresó.
Sus palabras fueron recibidas con una mezcla de ira, risa irónica e indignación, considerando que la mayoría de los padres cubanos no pueden celebrar ese día por los bajos salarios y la precariedad económica que hay en el país, en marcado contraste con el estilo de vida ostentoso que suele mostrar el nieto de Fidel.
De jeque a Vampirach pacifista
En otra publicación dominical, Sandro apareció vestido con una túnica blanca, turbante y un crucifijo colgado al cuello —símbolo que suele usar cuando interpreta a su personaje “Vampirach”— para compartir un mensaje en favor de la paz mundial.
"Quiero enviar un gran mensaje a nuestro planeta, a nuestro universo, a la humanidad. ¡No a las guerras! Los países, las grandes naciones deben resolver sus problemas con diálogo. La guerra destruye vidas, corazones", expresó.
Además se refirió a la equidad que en su criterio debe reinar entre los seres humanos: "Todos somos igualdad, aunque seamos de diferentes colores, pensamientos, distintas razas, costumbres y religión. Paz y amor para todos”, dijo, mientras soltaba una paloma blanca.
El video, de estética psicodélica y cargado de simbolismo, fue interpretado por algunos como una especie de ritual entre lo místico y lo performático. No quedó claro si su atuendo es una alusión a un babalawo haciendo una limpieza espiritual en el Bosque de La Habana, o representaba a un jeque árabe, en aparente referencia al actual conflicto entre Irán e Israel.
El nieto que juega a ridiculizar al gobierno
Muchos cubanos ven a Sandro Castro como un personaje extravagante, un “payaso”, pero el joven ha comenzado a llamar la atención por introducir en sus publicaciones críticas sutiles al régimen, y no faltan seguidores que entre risas propongan su candidatura para "presidente de Cuba".
La semana pasada fue noticia por darle “me gusta” a un comentario en Instagram que se burlaba del gobernante Miguel Díaz-Canel, un gesto que sus seguidores interpretaron como una señal de desaprobación política de Sandro por el gobierno actual.
Otros de sus videos recientes han abordado temas como los apagones en Cuba y críticas a las tarifas de ETECSA, siempre desde un enfoque elitista, con notas de un humor absurdo y falsos rituales vampiros, que recuerdan su origen como miembro de una casta que le ha robado toda la riqueza al pueblo cubano.
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