Una cubana identificada en TikTok como @layalorditadanita ha conmovido a miles de personas tras compartir un emotivo y contundente testimonio en el que asegura que no desea regresar a Cuba. En su video, la mujer relata con valentía los motivos por los que dejó su país y los sacrificios que ha tenido que hacer para construir una nueva vida en libertad. “A esa dictadura no vuelvo más”, sentenció, con un tono firme.
La joven explicó que lleva tres años en Estados Unidos bajo el estatus migratorio I-220A, aún a la espera de una resolución definitiva de su situación legal. A pesar de las dificultades, su objetivo sigue siendo claro: lograr la residencia para poder reencontrarse con sus hijos. “Están fuera de Cuba, pero no conmigo todavía. Lo único que quiero es mi residencia para abrazarlos, tenerlos cerca y vivir en paz”, confesó. Sus palabras reflejan el dolor de muchas madres migrantes que han tenido que separarse de sus hijos en busca de un futuro más digno.
En Cuba, antes de emprender su travesía, tenía un pequeño negocio que le permitía mantenerse, pero fue blanco de constantes abusos y hostigamientos por parte de las autoridades. “Me decomisaban la mercancía, se la llevaba la policía y se la repartían entre ellos. No te dejan vivir, no te dejan crecer. Hasta a mi casa llegaban. Uno intenta progresar y lo aplastan”, narró.
La migrante también habló del doloroso momento en que tuvo que decidir dejar a sus hijos con su madre, pues su esposo no tenía los recursos suficientes para sacarlos a todos al mismo tiempo. “No tuve la posibilidad de traerlos conmigo. Me hubiera encantado estar con ellos desde el primer momento, pero no se pudo”, explicó. A pesar de la distancia, nunca perdió su objetivo: sacarlos del país y darles una vida mejor. Hoy, aunque no están aún juntos físicamente, se siente aliviada de que al menos ya no estén bajo control del régimen cubano.
Uno de sus mayores temores era que su hijo, de apenas 10 años, tuviera que cumplir el servicio militar obligatorio en la Isla. “Ese era mi miedo más grande. Mi hija tiene 14 años, y allá las niñas de su edad ya están en la fumadera y en la mala vida, porque no hay nada que hacer. Yo las saqué de eso, gracias a Dios. Están libres”, expresó con fuerza. Su relato refleja la preocupación de muchas familias cubanas que buscan proteger a sus hijos de los riesgos de crecer en un entorno hostil y sin perspectivas de futuro.
A lo largo del video, también envió un mensaje claro a quienes critican a los migrantes por no regresar a Cuba o por haber dejado a sus hijos atrás. “Cada cual llega aquí con un propósito. Hay quien arregla casas, hay quien lucha por su familia. No se metan en la vida de los demás. Nadie sabe lo que hemos pasado, ni los sacrificios que hacemos”, dijo. Defendió a las madres que han tenido que tomar decisiones difíciles en condiciones extremas y elogió a quienes lograron hacer la travesía con sus hijos: “Aplausos para ellas, pero no todas tuvimos esa posibilidad”.
En sus palabras finales, relató la dura experiencia de su travesía: “Yo hice una travesía mala, barata. Casi me ahogo en el río Bravo. Si tuviera que volver a hacer no la haría con mis hijos. Esto ha sido durísimo, pero vale la pena. No me da la gana de regresar. Vine a hacer mi vida en un país de libertades, donde no tienes que pensar como ellos quieren”. Su testimonio es un reflejo del drama humano que viven miles de cubanos que arriesgan todo para escapar de la represión, con la esperanza de vivir en libertad y volver a abrazar a los suyos.
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