El actor y humorista Ulises Toirac cumple este domingo 62 años “enamorado” de lo que ha logrado y “orgulloso de la manera” en que lo logró.
En una extensa y profunda reflexión que compartió en Facebook con motivo de su cumpleaños, Toirac dijo que esta en una etapa de su vida en que le importa menos lo que piensen de él, que “ser coherente y hacer felices a las personas”.
El humorista, que se ha convertido en uno de los críticos más agudos del régimen cubano, aclaró además que su objetivo no es convertirse en político.

“El poder que emana del poder me da urticaria en el c***. Pero soy decidido pa ripiarme hasta dejar de respirar por una de las imbecilidades a las que llamo ‘principios’”.
Me preocupa más. En la medida de mis posibilidades la segunda pero sin quitarle el
“Escuchar es mi pasión, poner los pies en la misma sala de la casa de quien llora con impotencia o frustración. Salvarle la vida a un suicida potencial (porque he pasado cerca de esa provincia y créanme si les digo que no vale la pena bajo NINGUNA circunstancia) y celebrarle la figura a la mujer que la lleve con elegancia y no con el ánimo de poner a babearse a las tribunas”, agregó.
En su particular definición de principios, el actor también se declaró un amante de los animales y un “fanático religioso de la vida”.
“Vivo enamorado de lo que he logrado y orgulloso de la manera en que lo logré. No importa si no gané el dinero que merecía, porque tengo la absoluta convicción que el dinero no le va a comprar a nadie las cosas que pude hacer por mucho que paguen para ello”, reflexionó.
Toirac terminó su reflexión declarando su amor a Cuba y a La Habana, así como a los cubanos.
“Y [vivo enamorado] de mi tierra y su gente. De la gente y de mi tierra. De mi ciudad, mi universo. La hembra que nunca me despreció y siempre encontró un huequito para mí sin importarle cuán herido o feliz iba. Destruida, prostituida, vejada, engañada... La Habana es tan Nación como Cuba para mí”, dijo.
Toirac nació el 29 de junio de 1963. Es graduado de Ingeniería Eléctrica de la Universidad Tecnológica de La Habana “José Antonio Echeverría” (CUJAE), en 1986, pero su desempeño profesional ha sido en el ámbito cultural. Es uno de los actores clásicos del humorismo cubano de las últimas décadas.
Sus habituales reflexiones, críticas y demoledoras, sobre la situación en Cuba gozan de gran popularidad, y por ello ha sido objeto de sanciones y presiones por parte del régimen.
Archivado en: