Mientras millones de cubanos siguen organizando su día entre apagones, calor y escasez, el gobierno vuelve a confirmar que el Estado no tiene cómo pagar el combustible necesario para mantener encendido el país.
En el X Pleno del Comité Central del Partido Comunista, el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, y el secretario de Organización, Roberto Morales Ojeda, reconocieron que más de la mitad de las afectaciones recientes, hasta 1,000 megawatts de los casi 1,900 reportados en un día, se deben simplemente a que no hay petróleo.
“Si hoy tuviéramos combustible y lubricante, la situación fuera totalmente diferente. Totalmente diferente”, repitió Morales Ojeda, en lo que suena más a resignación que a propuesta.
“Cuando hemos tenido afectación hasta de 1,800 MW, casi un día de 1,900, habían alrededor de 1,000 que era por combustible”, dijo el funcionario partidista.
Según De la O Levy, el país ha sincronizado 22 parques solares en lo que va de 2025, alcanzando los 481 MW, y se espera cerrar el año con 1,115 MW. "En julio se mantiene la sincronización de cinco nuevos parques, alcanzándose la cifra de 27 en servicio con una potencia de 590 MW", apuntó. Pero ni el sol alcanza cuando el grueso de la generación eléctrica sigue dependiendo de termoeléctricas obsoletas, rotas y sin repuestos.
El ministro admitió que las plantas térmicas están al límite tras décadas de explotación y sin inversión. Aunque se ha logrado elevar la potencia disponible de 850 MW a 1,100 MW en julio, la demanda sigue por encima de la capacidad real del país.
Sin embargo, lejos de ofrecer salidas sostenibles, el gobierno ha optado por un paquete de restricciones que incluyen:
- Paralización de oficinas estatales de viernes a lunes.
- Reordenamiento de servicios para reducir consumo.
- Cortes eléctricos a negocios privados que excedan los planes.
Estas acciones impactan directamente en la vida cotidiana de millones de cubanos, que enfrentan apagones de hasta 10 horas diarias, interrupciones en servicios básicos y un entorno cada vez más difícil para mantener pequeños negocios o actividades independientes.
En palabras del propio gobernante Miguel Díaz-Canel, el Sistema Electroenergético Nacional está "colapsado". “Aquí, cuando tenemos esta situación electroenergética, se para casi todo: no hay abasto de agua, no hay producción material, no se pueden ofertar servicios, porque casi no hay horas de electricidad”, reconoció el mandatario, según Martí Noticias.
Díaz-Canel detalló que algunas provincias apenas han contado con tres o cuatro horas de electricidad al día, mientras otras han pasado jornadas enteras sin corriente. En los barrios, la realidad supera cualquier parte oficial: negocios cerrados, alimentos echados a perder, familias sin agua ni ventilación y una desesperanza que se acumula.
“En las últimas semanas hay provincias que han estado apagadas casi todo el día. Entonces, ahí está paralizado todo”, sentenció.
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