Lamine Yamal, la joven estrella del FC Barcelona, celebró su llegada a la mayoría de edad con una fiesta privada de alto impacto que ha despertado críticas, denuncias y un enorme revuelo mediático. El futbolista, que acaba de cumplir 18 años, organizó un evento repleto de lujos, artistas internacionales y una logística diseñada para el máximo secretismo.
La celebración principal tuvo lugar en una finca privada en la comarca del Garraf (Barcelona), con más de 200 invitados y acceso restringido a móviles y cámaras. Sin embargo, el secretismo no evitó que se filtraran imágenes y vídeos del evento, compartidos por el propio jugador en sus redes sociales. La temática fue estilo gángster, con Lamine vestido de blanco, bastón en mano y una ostentosa cadena y más joyas, rodeado de una escenografía que recreaba una timba mafiosa.
Entre los asistentes figuraban grandes nombres de la música urbana como Bizarrap, Duki, Nicki Nicole, Quevedo, Bad Gyal, Morad, Lola Indigo, Ryan Castro y Chimbala, quienes actuaron en vivo. También se dejaron ver compañeros del Barça como Robert Lewandowski o Gavi, además de otros rostros reconocidos del mundo del entretenimiento. La producción estuvo a cargo de la marca Bresh, famosa por sus fiestas exclusivas.
Pero el lujo y la fama, que ya de por sí han despertado cierta polémica, han quedado eclipsados por una serie de denuncias públicas. La Asociación de Personas con Acondroplasia y otras Displasias Esqueléticas con Enanismo (ADEE) anunció que presentará acciones legales contra Lamine Yamal por haber contratado personas con enanismo para amenizar la fiesta, algo que consideran “denigrante y discriminatorio”.
A ello se suma el testimonio de la modelo Claudia Calvo, quien reveló en televisión que fue contactada para buscar “chicas de imagen” para el evento. Según explicó, se ofrecía a las jóvenes viajes en jet privado, alojamiento en hoteles de lujo y tarjetas con hasta 20.000 euros para gastos. Aunque ella rechazó la invitación, denunció que se pedía total discreción, sin teléfonos, sin cámaras y sin conocer la ubicación hasta el último momento.
La jornada festiva comenzó de forma íntima con una comida familiar y se convirtió horas más tarde en una macrofiesta que ha acaparado titulares tanto en la prensa deportiva como en la del corazón de la prensa de todo el mundo.
Lamine, que ya es legalmente adulto, protagoniza así un salto a la mayoría de edad que trasciende lo deportivo y abre interrogantes sobre la imagen pública que proyecta fuera del campo.
Con la pretemporada recién iniciada bajo las órdenes de Hansi Flick, el jugador más joven del vestuario del Bacelona arranca una etapa nueva de su vida entre elogios por su talento y críticas por su exposición. Convertido en figura mediática, el futuro de Lamine Yamal se escribe ahora también fuera del césped… y no exento de controversia.
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