Tras las declaraciones de la ministra Marta Elena Feitó sobre la supuesta existencia de “mendigos disfrazados” en Cuba, las redes sociales se han inundado de respuestas indignadas que exponen la pobreza real que el régimen intenta maquillar.
Intelectuales, artistas, periodistas y ciudadanos han respondido con imágenes, testimonios y mensajes que desenmascaran una realidad social cada vez más inocultable, a pesar de las declaraciones de la titular de Trabajo y Seguridad Social.
Uno que reaccionó con contundencia fue el arquitecto Julio Herrera, quien compartió un video en su perfil de X mostrando a personas en situación de calle en plena capital cubana.
“Si La Habana no está llena de mendigos o yo debo estar ciego o ser la ministra de Trabajo y Seguridad Social. Les presento a los mendigos que dice la ministra que son personas ‘disfrazadas’”, escribió con ironía.
La afirmación de Feitó, pronunciada durante una intervención ante el Parlamento cubano, ha provocado un rechazo transversal, que incluso llevó al gobernante Miguel Díaz-Canel a desmarcarse de su ministra.
“No se puede criminalizar la pobreza”, dijo el mandatario en una escueta declaración recogida este martes por medios oficialistas, como reacción al creciente malestar público.
Otra voz que se sumó fue la del periodista Boris Luis Cabrera Acosta que en su cuenta de Facebook fue contundente.

“Habló de quienes limpian parabrisas, hurgan en los contenedores o piden limosna como si fueran bandidos disfrazados (...) Negar la existencia de la pobreza visible, ponerle etiquetas criminalizantes a la miseria, es un acto de soberbia que nos desarma moralmente como país”, escribió en un texto titulado Tristes reflexiones.
Cabrera denunció además que “la Cuba real no cabe en las gráficas ni en los discursos pulidos”, y recordó que mientras haya una sola persona revolviendo un latón para comer, ningún cargo público debería dormir tranquilo.
A su crítica se sumó el músico Dagoberto Pedraja, quien publicó en Facebook una reflexión titulada Update conceptual:
“Los mendigos deambulan, los mendigos son vulnerables, tienen adicciones, alma y corazón. Y no existían en mi país”, escribió.
“Ojo: también hay mendigos ‘de cuello blanco’”, añadió, en una clara alusión a la élite dirigente.
Por su parte, el popular actor Luis Alberto García recurrió a la ironía para denunciar la falta de empatía oficial.
En una publicación sarcástica titulada De la serie “DISFRACES y EVASORES”, escribió: “Nótese, por poner solo un ejemplo, el maravilloso trabajo de maquillaje que Magaly Pompa y Magdalena Álvarez consiguieron con el anciano del sombrero. ¡Esos brazos famélicos!”
Y remató: “Me erizo”.
Las publicaciones han generado miles de reacciones en redes sociales y han reforzado el rechazo generalizado a unas declaraciones que, en lugar de ofrecer soluciones, culpan a los más pobres de su propia miseria.
Desde distintos sectores de la sociedad civil cubana, la exigencia es clara: dejar de negar la pobreza y comenzar a atenderla con justicia social, dignidad y responsabilidad política.
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