El humorista y actor cubano Ulises Toirac lanzó este miércoles una dura crítica al funcionamiento de la Asamblea Nacional del Poder Popular, al denunciar la falta de debate real, la sumisión de sus miembros y la criminalización del disenso dentro del sistema político cubano.
Toirac lamentó en Facebook que los diputados no actúen en función de los intereses del pueblo que supuestamente representan, y que, en cambio, se limiten a aprobar sin cuestionamientos decisiones que considera aberrantes.

“Cada pata que se ha metido lleva la aprobación y el aplauso de ‘nuestros representantes’. El miedo a disentir, a oponerse, a incomodar… está criminalizado”, escribió en su perfil.
El artista cuestionó que, en lugar de existir una discusión crítica y representativa, lo que prevalece en la Asamblea es el “automatismo” y una falsa unidad que silencia cualquier voz discordante.
“Se dio a discutir una aberración enfocada aberrantemente y todo fluyó suave como la brisa. Nadie siquiera se paró indignado y salió dando un portazo”, criticó.
Si bien Toirac no mencionó directamente a qué ministra se refería, no caben dudas que su mensaje está dirigido a Marta Elena Feitó Cabrera, la ex titular de Trabajo y Seguridad Social.
Sin embargo, sí hizo énfasis en el hecho de que incluso cuando los errores son evidentes y documentados, el comportamiento parlamentario sigue siendo complaciente, en lo que considera una práctica “demoledoramente total”.
“El enemigo es la realidad”, escribió el humorista, una frase que resume con crudeza el contraste entre el discurso oficial y la complejidad de la situación que enfrenta el país.
Sus palabras se suman a una ola creciente de críticas desde distintos sectores de la sociedad civil cubana que cuestionan la eficacia y legitimidad del sistema de representación política en la isla, a raíz de lo sucedido con Feitó.
Luego de que la ex ministra negara este lunes la existencia de mendigos en Cuba y criminalizara a quienes buscan comida o limosna en la calle, Toirac reaccionó con contundencia.
“Tendremos ropa que no es de mendigos y manos que no son de mendigos, pero de nuestro sudor no vivimos la mayoría”, escribió en el apartado comentarios de una publicación de Facebook en que se autodefinió a sí mismo como tal.
Y añadió: “Debo ser uno disfrazado que evade impuestos, pero no llegaría a fin de mes si no me ayudan. En Cuba muy pocos pueden”.
El hashtag #YoSoyMendigo, lejos de ser un gesto autocompasivo, fue utilizado por el comediante como una etiqueta de denuncia colectiva.
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