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Dahud Hanid Ortiz, un exmarine de origen venezolano pero nacionalizado estadounidense, condenado a 30 años de cárcel en la nación sudamericana por el asesinato de dos cubanas y un ecuatoriano en Madrid, en 2016, acaba de ser liberado por el régimen de Nicolás Maduro como parte de un intercambio de “presos políticos” con EE.UU.
"Hasta el 18 de julio, había más estadounidenses detenidos injustamente en Venezuela que en cualquier otro país del mundo. Cada Americano detenido injustamente en Venezuela está ahora libre y a salvo en suelo estadounidense", se puede leer en una triunfalista publicación en X este mismo martes de la Embajada de EE.UU. en Venezuela.
Sin embargo, lamentablemente, uno de los liberados es un peligroso asesino.
El triple crimen de Usera
El 22 de junio de 2016, el distrito madrileño de Usera se convirtió en escenario de una masacre. En un bufete de abogados de la calle Marcelo Usera 40, tres personas fueron asesinadas con extrema violencia.
Las víctimas fueron las cubanas Maritza Osorio Riverón, secretaria del bufete; la abogada Elisa Consuegra Gálvez; y un cliente de origen ecuatoriano e identificado como John Pepe Castillo Vega.
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El autor del triple crimen a quien buscaba en realidad -motivado por celos- era al abogado Víctor Joel Salas Cobeñas, un exfiscal antidrogas peruano con el que la exmujer de Dahuh Hanid Ortiz mantenía una relación sentimental.
Al no encontrarlo, confundió a Castillo con el abogado, lo atacó y luego asesinó también a las dos trabajadoras del bufete. Después, incendió la oficina, dejando una escena dantesca que conmocionó a la capital española.
Obviamente, el crimen no tuvo ninguna motivación política. Fue, según la sentencia emitida años después en Caracas, un acto planificado, nacido de los celos y de un historial de violencia de género previa.
Hanid Ortiz había llegado a hackear dispositivos de su expareja y colocar micrófonos en su vivienda.
“Nos sentimos traicionados”: La voz de la única víctima indirecta
El abogado Víctor Joel Salas, verdadero objetivo del ataque, sobrevivió por casualidad: se retrasó aquel día por sentirse mal tras el almuerzo, y ahora, casi diez años después, vuelve a temer por su vida al saber que el hombre que quería matarlo acaba de ser liberado.
“Nos sentimos, tanto yo como los familiares de las otras víctimas, engañados, traicionados y frustrados”, ha declarado Salas a la prensa española en las últimas horas.
“Dahud Hanid Ortiz nunca fue un preso político, fue un asesino con sentencia firme por las autoridades venezolanas”, añadió, sin dar crédito a cómo un asesino con condena firme de 30 años puede escapar de la justicia.
Salas afirma vivir con temor desde la liberación. Dice que ha recibido apoyo de autoridades alemanas -país donde reside ahora- que activaron alertas rojas de Interpol para evitar el ingreso de Hanid Ortiz al espacio Schengen.
De héroe militar a asesino
Nacido en Barquisimeto, Venezuela, en 1970, Dahud Hanid renunció a su nacionalidad venezolana para convertirse en marine estadounidense.
Participó en misiones en Corea del Sur e Irak y fue condecorado con el "Corazón Púrpura", una de las distinciones más altas del Ejército.
Sin embargo, luego fue expulsado con deshonor por falsificar documentos para obtener ayudas del gobierno.
Tras cometer el triple asesinato en Madrid, huyó a Venezuela, donde fue capturado en 2018 por el Comando Antiextorsión y Secuestro en una zona minera del estado Bolívar.
Durante años estuvo detenido en instalaciones de la DGCIM, donde se le llegó a acusar de espionaje estadounidense, aunque luego se descubrió su verdadera identidad y crimen.
La extradición a España fue negada por el Tribunal Supremo de Justicia venezolano.
En enero de 2024, un tribunal lo condenó a 30 años de prisión por homicidio múltiple, con una sentencia firme que descartaba cualquier motivación política.
Intercambio internacional con consecuencias
A pesar de esta condena, Hanid Ortiz fue incluido en la lista de “presos políticos” liberados por Venezuela en un acuerdo con EE.UU. que incluyó a diez ciudadanos estadounidenses.
Los otros nueve liberados, muchos de ellos con doble nacionalidad, son: José Marcelo Vargas, EE.UU. y Bolivia; Jonathan Pagan González, EE.UU. y Puerto Rico; Wilberth Joseph Castañeda Gómez, EE.UU. y México; Lucas Jonas Hunter, EE.UU. y Francia; Renzo Yasir Humanchumo Castillo, Perú y residencia en EE.UU.; Erick Alfredo Oribio Quintana, EE.UU. y Venezuela; Fabián Bugliones Reyes, Uruguay y EE.UU.
También fueron liberados los venezolanos con residencia en EE.UU. Juan José Faria Briceño y Ronald Oribio Quinta.
Críticas a Nicolás Maduro y a José Luis Rodríguez Zapatero
Además del cuestionamiento a Nicolás Maduro, que ha permitido la salida del país de un asesino condenado a 30 años de cárcel, las críticas han llovido también para el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, quien ha sido señalado como mediador clave entre Caracas y Washington.
A Zapatero, medios españoles lo acusan hoy de haber favorecido la libertad de Hanid Ortiz, a pesar de su pasado criminal en territorio español.
“Zapatero ha colaborado en una injusticia. Ese asesino está libre camino de Estados Unidos y puede venir a matarme”, denunció Víctor Salas.
Críticas también a la pasividad del gobierno español
Por otra parte, tanto los familiares de las víctimas como sus representantes legales critican duramente la inacción del gobierno español tras la liberación del asesino.
Acusan al Ministerio de Asuntos Exteriores de no haber hecho nada para impedir la entrega del criminal a Estados Unidos, ni para revertir la situación.
Según declaraciones recogidas por Telemadrid, los familiares califican el proceso como “una contradicción” y exigen responsabilidades.
“El mensaje que se está enviando es que cualquiera puede entrar, matar a tres personas, y no pasa nada”, aseguran.
Desde que trascendió el anuncio, han acudido a instancias internacionales para que se revise la legalidad del intercambio.
El caso de Dahud Hanid Ortiz es un ejemplo extremo de cómo la opacidad en acuerdos internacionales puede derivar en impunidad para crímenes atroces.
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