El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este domingo que Nicolás Maduro no es el presidente legítimo de Venezuela, sino el jefe de un cartel narco-terrorista que ha tomado por la fuerza el control del país.
En un mensaje publicado en su cuenta de X, Rubio aseguró: "Maduro no es el presidente de Venezuela ni su régimen es un gobierno legítimo. Maduro es el líder del Cartel de Los Soles, una organización narco-terrorista que ha tomado posesión de un país”.
En su mensaje, enfatizó: “Y está acusado formalmente de introducir drogas en Estados Unidos".
Las declaraciones de Rubio se producen en medio de tensiones diplomáticas entre Caracas y Washington, y tras renovadas denuncias sobre el uso del aparato estatal venezolano para actividades ilícitas relacionadas con el narcotráfico.
El llamado Cartel de Los Soles es una presunta estructura criminal integrada por altos mandos militares venezolanos, señalada por autoridades estadounidenses de participar en el tráfico internacional de drogas y de contar con el amparo del propio Maduro.
Recientemente, el gobierno estadounidense designó al Cártel de los Soles como organización terrorista extranjera, por apoyar al Tren de Aragua y al Cártel de Sinaloa.
En un mensaje en X, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental, posteó que “Estados Unidos ha designado al Cártel de Los Soles, con sede en Venezuela, por apoyar a las Organizaciones Terroristas Extranjeras Tren de Aragua y al Cártel de Sinaloa, designadas por Estados Unidos como Organizaciones Terroristas Extranjeras”.
Rubio ha sido una de las voces más críticas contra el régimen venezolano desde el Congreso y ahora desde su posición en el gobierno de Donald Trump, reafirmando la postura de Washington de no reconocer la autoridad del chavismo sobre Venezuela.
Las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela atraviesan un momento de tensiones y contradicciones. Mientras el gobierno de Donald Trump mantiene su postura de desconocer a Nicolás Maduro como presidente legítimo y lo acusa de liderar una red narco-terrorista, la Casa Blanca autorizó a Chevron a reanudar operaciones petroleras en territorio venezolano.
Esta medida ha sido interpretada como un intento pragmático de Washington por asegurar suministros energéticos estratégicos, pese al discurso oficial contra el régimen chavista.
La decisión ha generado críticas incluso dentro del entorno político conservador, y ha sido tema de discusión entre exiliados y analistas. Los congresistas cubano americanos, por ejemplo, cuestionan estas aparentes contradicciones, aludiendo al enfoque selectivo del presidente Trump, quien prioriza ciertas áreas estratégicas –como el petróleo– mientras mantiene un discurso de línea dura en otros temas como la inmigración o el narcotráfico vinculado a Caracas.
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