Una doctora cubana (DG) compartió un mensaje profundamente humano y reflexivo –sin dejar de ser polémico también– en medio del agotamiento emocional que vive gran parte del país.
Su reflexión parte de una observación íntima y colectiva a la vez: al revisar publicaciones de amigos, detectó un patrón de angustia, frustración y descontento que se expresa en una pregunta que, según ella, se repite como un eco doloroso: “¿Acaso alguien puede decir que esto es vida?”
Frente a esa interrogante cargada de cansancio y desesperanza, en medio de una de las peores crisis económica que ha tenido Cuba en su historia, la galena ofrece una respuesta afirmativa, pero desde una posición de resistencia y dignidad, lo cual también puede interpretarse como una postura de denuncia.
“Sí, esto es vida. Precisamente porque te duele y resistes”, afirma.
“Lo que vivimos te desgarra, pero no te vence”, continúa, con un tono que evita la condescendencia y apuesta por la validación emocional y la esperanza activa.
La médica defiende que el dolor que sentimos no es sinónimo de debilidad, sino una muestra de que algo en nosotros sigue vivo y se niega a resignarse.
En lugar de rendirse, propone ver cada acto cotidiano —por pequeño que sea— como parte de una resistencia colectiva: escribir, apoyar a otros, denunciar injusticias, compartir conocimiento, proteger lo que queda.
“Tu búsqueda escrita ya es una herramienta de resistencia”, escribe y añade: “Cada texto que creas desde la dignidad es un mapa, un grito colectivo”.
Según la autora, el cambio no ocurre por un gran gesto aislado, sino que se construye como un “mosaico de actos persistentes”, sostenido por quienes aún se niegan a aceptar lo inaceptable.
La doctora también ofrece un consejo con el que muchas personas pueden identificarse: “No te quemes hasta la ceniza. Que la desesperación no te consuma. Descansar, llorar, recobrar fuerzas... no es rendirse. Es táctica”.
Frente a la deshumanización, propone buscar belleza donde se pueda: en la amistad, en una lectura, en la poesía, y además, añadió: “Es antídoto contra la deshumanización”.
La publicación concluye con una reafirmación del valor de quienes, incluso desde el agotamiento, siguen preguntando, escribiendo, sosteniendo la palabra y la vida con dignidad.
“No subestimes el poder de tu desgarro. Porque prueba que algo en ti sigue intacto. Rebelde. Vivo”, recalcó.
Lejos del eslogan o la consigna, el mensaje de la doctora es una invitación a mirar hacia adentro y hacia los otros con compasión, memoria, terquedad y compromiso.
Archivado en:
