Agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Nueva Orleans arrestaron a Rainel Pedroso, un ciudadano cubano condenado en Estados Unidos a 15 meses de prisión por tráfico de personas.
Según el informe oficial de ICE, los antecedentes penales de Pedroso incluyen una condena por transportar a un extranjero indocumentado. La nota, acompañada por una foto del cubano esposado en un centro de detención, no da más pormenores sobre su caso.
La oficina de ICE en Nueva Orleans también anunció este mes el arresto de otro cubano, Osmani Mompié, por conspirar para transportar inmigrantes ilegales, poniendo sus vidas en peligro.
Aunque en ninguno de los dos casos las autoridades precisaron si ya fueron deportados o se les iniciaron procesos de expulsión, la medida se da por sentada.
ICE ha reiterado que no habrá tolerancia hacia inmigrantes ilegales con historial criminal y se empleará “toda la autoridad legal disponible” para sacarlos del territorio estadounidense, incluso hacia terceros países en caso de que los gobiernos de sus naciones se nieguen a recibirlos.
Hasta diciembre de 2024, la cifra de ciudadanos cubanos deportables ascendía a 42,084, sin embargo, el régimen de La Habana se rehúsa a aceptar a muchos de ellos, en particular a quienes tienen antecedentes penales o han permanecido fuera del país desde antes de 2017.
Numerosos cubanos con estatus irregular en EE.UU. y condenas penales previas o cargos criminales pendientes, han sido detenidos en los últimos meses y fueron deportados o están en espera de la expulsión.
La Administración Trump ha deportado a ciudadanos de la isla a terceros países. En recientes operativos de deportación, tres de ellos -convictos por graves delitos- fueron enviados a Sudán del Sur (2) y Esuatini (1), en África.
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