
La Asociación de Fútbol de Cuba (AFC) anunció este sábado la renuncia de Yunielys Castillo, quien hasta ahora dirigía las selecciones nacionales absolutas y sub-20 de fútbol.
La noticia sacude al deporte cubano, no solo por la salida de uno de sus técnicos nacionales, sino por producirse casi al mismo tiempo en que la Federación Cubana de Voleibol (FCV) confirma el fichaje del brasileño Luizomar de Moura como nuevo entrenador del equipo femenino.
En su comunicado, la AFC explicó que la salida de Castillo fue acordada tras una “valoración profesional” de los resultados recientes. Aunque agradecen su labor, especialmente en la histórica clasificación al Mundial Sub-20, solo la segunda en la historia del país, la renuncia deja un vacío en momentos clave, ya que el torneo se celebrará en septiembre en Chile.
La selección sub-20 quedará bajo el mando de Pedro Pablo Pereira, antiguo asistente de Castillo y reciente licenciado con el título UEFA A, otorgado por la prestigiosa Asociación Italiana de Entrenadores. Aún se desconoce quién asumirá el timón del equipo absoluto.
Sin embargo, la nota evita mencionar los descalabros del equipo de mayores de la isla bajo el timonel espirituano, como fueron la no clasificación a la Copa Oro, el descenso al segundo nivel de la Liga de Naciones de la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf) y el fracaso en las eliminatorias mundialistas.
Mientras tanto, el anuncio de Moura como primer entrenador extranjero en liderar una selección cubana de voleibol marca un giro sin precedentes. Su contrato, financiado por la Federación Internacional de Voleibol (FIVB), incluye respaldo económico para viajes, equipamiento y mejora de infraestructuras, además de la formación de técnicos nacionales. Se trata de un proyecto a cuatro años que busca rescatar al voleibol femenino cubano de una prolongada crisis.
Ambos movimientos ilustran una doble cara del presente deportivo nacional: por un lado, las limitaciones internas, la falta de resultados y el desgaste profesional; por el otro, el reconocimiento implícito de que sin apoyo externo no hay forma de levantar cabeza.
Este domingo, Moura debutará al frente del equipo en la Copa Panamericana NORCECA, que se jugará en Colima, México. Su misión no será solo ganar partidos, sino recomponer una escuadra y un sistema deteriorados, mientras la dirección del fútbol cubano busca quién tome el relevo en medio de la incertidumbre.
En un país donde el deporte fue durante décadas motivo de orgullo nacional, estos cambios reflejan más que decisiones técnicas, son el reflejo de un modelo que se desmorona y que ahora abre la puerta a nuevas fórmulas, incluso a costa de romper viejas reglas.
Vídeos relacionados:
Archivado en: