
La excandidata presidencial y exsecretaria de Estado Hillary Clinton expresó que estaría dispuesta a nominar al presidente Donald Trump para el Premio Nobel de la Paz, siempre que cumpla un requisito crucial: poner fin a la guerra en Ucrania sin que ese país pierda territorio ante Rusia.
Clinton reveló esta postura el jueves en el podcast Raging Moderates, como un reto a la reunión de Trump con Vladimir Putin que estaba prevista para el viernes, y enfatizó que cualquier solución aceptable al conflicto debía preservar la integridad de Ucrania.
La destacada política estadounidense resumió que “mi objetivo aquí es no permitir una capitulación ante Putin”, reconociendo que su propuesta formaba parte de un reto que, en realidad, pone en dudas las dotes de Trump para lograr el acuerdo con su par ruso.
“Honestamente, si él pudiera lograr el fin de esta terrible guerra, si pudiera hacerlo sin poner a Ucrania en una posición en la que tuviera que ceder su territorio al agresor, si realmente pudiera enfrentarse a Putin —algo que no hemos visto, pero tal vez esta sea la oportunidad—, si el presidente Trump fuera el artífice de eso, yo lo nominaría para un Premio Nobel de la Paz”, enfatizó.
La pieza de contexto es aún más interesante si se trata de dos figuras políticas tradicionalmente enfrentadas: Clinton y Trump.
El anuncio de Clinton coincidió con una cumbre de alto perfil en Alaska entre Trump y Vladimir Putin, con esperanzas —aunque moderadas— de lograr al menos una reducción de hostilidades.
Trump fue consultado sobre esos comentarios el viernes a bordo del Air Force One por el presentador de Fox News, Bret Baier, quien viajaba con el mandatario rumbo a Alaska para su reunión de alto nivel con Putin.
“Eso es muy agradable”, respondió Trump. “Puede que tenga que empezar a caerme bien otra vez”, dijo refiriéndose a su exrival en las elecciones de 2016.
La reunión de Trump con Putin se produjo en el marco de sus esfuerzos por negociar el fin de la guerra en Ucrania, una de sus promesas de campaña electoral el año pasado.
Agregó que estaba preparado para “levantarse e irse” del encuentro si su par ruso no aceptaba sus términos para finalizar el conflicto.
Sin embargo, la reunión concluyó con una frase lapidaria: “No hay acuerdo hasta que haya acuerdo”, que resume a falta de resultados concretos.
Vídeos relacionados:
Archivado en: