
El joven cubano Lester Domínguez, víctima de un brutal asalto a machetazos en Holguín en marzo de 2023, podrá someterse a una nueva cirugía como parte de su largo y doloroso proceso de recuperación.
Su padre, Dennis Domínguez, informó el martes en Facebook que, tras realizarle una resonancia magnética, los médicos confirmaron que el chico "sí puede ir a operación por las vértebras invertidas".
La familia ha tenido que garantizar los insumos y medicamentos necesarios, debido a la escasez que atraviesan hospitales en el país, y en los próximos días se le dará fecha definitiva para la intervención.
"Esperemos que todo salga bien y que Dios, junto a los médicos, lo sigan restaurando", escribió Dennis, agradeciendo nuevamente el apoyo recibido.
Una secuela más del ataque que cambió su vida
En una publicación previa, del 4 de agosto, el padre había explicado que a Lester se le detectaron vértebras invertidas, una grave afección ósea que amenaza con provocar artritis y empeorar su ya delicada condición.
La lesión se suma a la lista de secuelas que arrastra desde el ataque en 2023, cuando unos asaltantes lo agredieron a machetazos para robarle su teléfono celular.
Desde entonces, Lester -que sufrió una lesión medular C5 incompleta- ha tenido que pasar por múltiples cirugías, tratamientos y rehabilitaciones tanto en Holguín como en el hospital Julito Díaz, de La Habana.
Aunque ha ganado sensibilidad y ciertos movimientos, aún no ha logrado caminar y continúa en un proceso de recuperación largo y complejo.
Un símbolo de resistencia en medio de las carencias
El caso de Lester se ha convertido en símbolo de resistencia y esperanza en Cuba.
Su padre, además de acompañarlo en cada etapa, ha denunciado reiteradamente las carencias del sistema de salud cubano, que complican el acceso a tratamientos adecuados y condiciones mínimas para la rehabilitación.
En diversas ocasiones, Dennis ha confesado que se ha visto obligado a depender del apoyo de familiares en el exilio y que incluso ha considerado la salida del país para buscar atención médica especializada que la isla no puede garantizar.
"El niño ve que todo se dificulta con los problemas de los apagones en Cuba y no tiene las condiciones necesarias para su evolución", dijo en una ocasión.
Esperanza renovada
A pesar de las dificultades, la confirmación de que puede operarse de las vértebras invertidas representa una nueva esperanza en el camino de Lester.
Su familia agradece a Dios, a los médicos y a todas las personas que han acompañado este proceso con solidaridad y oraciones.
A casi dos años y medio del ataque que casi le cuesta la vida, la historia de Lester Domínguez recuerda no solo el impacto de la violencia y la inseguridad en Cuba, sino también la fuerza de un joven que, contra todo pronóstico, sigue luchando por recuperar su movilidad y su futuro.
Vídeos relacionados:
Archivado en: