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La comparación entre la invasión estadounidense a Panamá en 1989 y el despliegue militar en curso frente a Venezuela ha desatado un encendido debate en las redes sociales de CiberCuba.
Bajo el titular “Maduro bajo presión: El fantasma de Noriega regresa con el despliegue de EE.UU. en el Caribe”, decenas de cubanos y venezolanos intercambiaron posturas, muchas veces irreconciliables, sobre las similitudes y diferencias entre Manuel Antonio Noriega y Nicolás Maduro, y sobre el desenlace que podría tener la nueva ofensiva de Washington.
La sombra de Panamá
Para algunos comentaristas, el paralelismo histórico es inevitable. “Espero que Maduro termine igual que Noriega”, escribió un usuario, convencido de que el chavismo podría tener los días contados como ocurrió con el régimen panameño hace más de tres décadas.
Otros coincidieron: “Así caerán todos, llegó el fin del socialismo en América y el mundo”, señaló un participante en el debate.
Pero no todos comparten esa visión. Varios usuarios recordaron que las circunstancias actuales son muy diferentes a las de 1989. “Venezuela no es Panamá, ni Maduro es Noriega”, subrayó otro comentarista.
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Para este sector, el tamaño del país, el respaldo internacional de potencias como Rusia, China e Irán y la existencia de una fuerza armada mucho más numerosa hacen prácticamente inviable una operación militar similar.
“Una invasión directa a Venezuela se arriesga a una tercera guerra mundial”, advirtió uno de los mensajes más difundidos. Otros replicaron que Estados Unidos no necesita una invasión masiva: “A Maduro lo pueden eliminar como a Bin Laden”, opinó un cubano.
Patria o vida frente a Patria o Muerte
Las pasiones ideológicas también marcaron el debate. Una usuaria expresó solidaridad con Caracas: “Adelante Venezuela, Cuba y otros países amigos están contigo, sin miedo. ¡Patria o Muerte, venceremos!”. Su mensaje desató una ola de réplicas cargadas de sarcasmo y críticas.
“Deja el chisme y ve a tomarte la pastilla, los cubanos no apoyamos otra dictadura igual a la que tenemos aquí”, contestó otro participante. “Ya el comunismo se erradicará para siempre. Patria y Vida. Libertad para los pueblos oprimidos”, insistió otra intervención, en alusión al lema opositor que ha cobrado fuerza en Cuba.
El temor a que los jóvenes cubanos puedan ser enviados como “carne de cañón” a un eventual conflicto también apareció en los comentarios. “Esas madres no quieren que sus hijos vayan a una guerra ajena; el que vaya, no regresa vivo”, advirtió un usuario.
El peso de las sanciones y la corrupción
Entre quienes defendieron a Maduro, varios apuntaron al impacto de las sanciones económicas. “Si le quitan las sanciones verán lo que hace un país humilde y trabajador”, opinó un comentarista.
Sin embargo, otros le respondieron con dureza: “¿Qué sanciones? Los chavistas llevan 26 años saqueando el petróleo, el oro y todos los recursos, mientras el pueblo pasa hambre”.
La corrupción en la élite venezolana fue mencionada repetidamente: “Hoy la hija de Chávez es multimillonaria en Francia, ¿de dónde sacó tantos millones? Ese es el verdadero bloqueo del pueblo venezolano”.
¿Un teatro geopolítico?
Una corriente crítica restó importancia al despliegue militar. “Todo es un teatro y drama, aquí nadie va a disparar una bala”, opinó un usuario. “Es puro espectáculo de Trump para distraer de sus problemas internos”, abundó otro.
Sin embargo, otros alertaron sobre la dimensión simbólica de una retirada sin resultados. “Si EE.UU. mueve tropas y después se retira, Maduro dirá lo mismo que Fidel en 1961: derrotamos al imperialismo. El problema no es solo militar, es la narrativa histórica”, señaló un análisis compartido en varias ocasiones.
La herida de Noriega
Algunos comentarios evocaron recuerdos personales de la época de Noriega. “Acá en Cuba decían que era inocente y yo lo creía, hasta que se demostró lo contrario. ¡Mira que hemos sido engañados!”, escribió una internauta.
Otros recordaron la propaganda oficial de aquellos años y cómo la caída del general panameño fue usada como advertencia y ejemplo en la región.
También hubo paralelismos históricos: “Noriega fue agente de la CIA, Maduro no. Esa es la gran diferencia”, argumentó un usuario, mientras otro replicaba que “al final, ambos terminaron embarrados en el narcotráfico”.
El efecto dominó regional
La discusión también se amplió al papel de Cuba y Nicaragua. “Si cae Venezuela, también caen Cuba y Nicaragua”, opinó un comentarista, que recordó la dependencia económica de La Habana del petróleo venezolano. “El efecto dominó es real, esas dictaduras se sostienen unas a otras”, agregó.
Otros fueron más radicales: “Si están en el Caribe, que primero se metan en Cuba, saquen a los del PCC, y después sigan a Venezuela”.
Entre el miedo y la burla
Las reacciones oscilaron entre la alarma y el humor. “Dicen que se acabó el papel sanitario en Miraflores, hay tremenda cagalera”, ironizó un usuario. Otro fue más crudo: “Noriega se escondió en una iglesia, Maduro se esconderá bajo tierra”.
Pero también hubo advertencias sobre el costo humano de un conflicto: “No es lo mismo perder en elecciones que morir al pie del cañón. Si Venezuela se entrega, el imperio seguirá interviniendo en todas partes”, escribió un defensor del chavismo.
Una conclusión abierta
El debate dejó clara una conclusión: la figura de Noriega sigue siendo un fantasma incómodo en América Latina y su recuerdo divide opiniones. Para unos, es el espejo en el que Maduro terminará reflejado; para otros, es la prueba de que Venezuela no será un nuevo Panamá.
Entre la esperanza de un cambio y el miedo a una escalada bélica, las redes sociales volvieron a convertirse en un campo de batalla ideológica, donde los fantasmas del pasado se cruzaron con las incertidumbres del presente.
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