Un video publicado en redes sociales sobre un Airbnb en La Habana se ha vuelto viral por el contraste que muestra entre la fachada y el interior de la vivienda.
En la grabación, una joven relata su llegada al apartamento turístico ubicado en el corazón de la capital cubana. La primera impresión resulta impactante: un portal en mal estado, con rejas oxidadas, cables colgando y escaleras deterioradas que generan inseguridad a cualquiera que entra por primera vez.
En la descripción del video, la joven resumió su experiencia con una frase contundente: “Casi me da infarto”, dejando clara la impresión que le causó la entrada al edificio.
Sin embargo, la sorpresa llega al cruzar la puerta del alquiler. El video enseña un apartamento completamente reformado, con un diseño moderno y cuidado, suelos hidráulicos rescatados, detalles de decoración caribeña y un balcón que regala una de las vistas más codiciadas de la ciudad: el Capitolio de La Habana y las calles de La Habana Vieja.
El contraste entre el estado ruinoso del edificio y la calidad del interior ha despertado debate en redes sociales, donde usuarios comentan la contradicción de la ciudad: la decadencia de las infraestructuras frente al ingenio y esfuerzo de quienes reforman espacios para el turismo.
En medio de la crisis habitacional que atraviesa Cuba, los alquileres turísticos continúan proliferando, ofreciendo a los visitantes experiencias con doble cara: la realidad de una ciudad en deterioro y la cara más cuidada y rentable del negocio inmobiliario en divisas.
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