La activista cubana Thais Mailén Franco Benítez celebró el 8 de septiembre, día de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, una victoria personal que describió como fruto de tres años de esfuerzo constante en Estados Unidos.
Con emoción, compartió en sus redes sociales que pudo comprarse su primer auto: un Hyundai Santa Fe 2026.

"Con la bendición de Dios, después de estudiar y trabajar sin descanso desde que llegué a este gran país que me abrió las puertas y que considero mi segunda patria, pude comprarme mi primer carrito", escribió en Facebook.
Subrayó que lo hizo "sin lucrar, sin robar, sin hacer nada indebido, sin dejar de ayudar a algunos familiares de presos políticos y a mi gente en Cuba".
Agradeció a quienes la acompañan en su camino y aseguró que su próxima meta es poder reunirse con sus dos hijos pequeños, a quienes llama "mis cocodrilitos", que aún permanecen en la Isla.
"Para ellos lo compré así, aquí cabemos todos, tiene 7 asientos", precisó, al referirse a la capacidad de su vehículo nuevo.
Un camino lleno de sacrificios
Franco llegó a Estados Unidos en agosto de 2022, acompañada por su hijo mayor, tras abandonar Cuba bajo la amenaza del régimen de devolverla a prisión por su activismo.
Cruzó la frontera por California en octubre de ese año, y su emoción quedó registrada en un video en el que, entre lágrimas, gritó: "¡Lo logramos mi vida, lo logramos!".
Sin embargo, su llegada al exilio estuvo marcada por la precariedad.
La activista reconoció públicamente que vivía en un tráiler en Miami, sin papeles ni permiso de trabajo. "A mucha honra", dijo entonces, y aclaró que su prioridad no era el lujo, sino sostener a sus hijos y mantenerse firme en su lucha.
"Yo no vine aquí a lucir vestidos ni carteras de brillo, vine a sobrevivir y a ayudar a mis hijos que sufren en Cuba las consecuencias del régimen".
En varios mensajes dirigidos a sus pequeños Xabryna y Maikol ha expresado su dolor por la separación y su anhelo de poder abrazarlos de nuevo.
Dificultades y agresiones en el exilio
El camino de la opositora en Estados Unidos tampoco ha estado libre de obstáculos.
En noviembre de 2023 denunció que su carro en Las Vegas fue vandalizado: le rompieron los cristales y reemplazaron la placa delantera por una bandera cubana.
El hecho generó indignación entre sus seguidores, quienes lo interpretaron como un acto de intimidación por parte de simpatizantes del régimen.
"Estos son los sicarios de ellos que entran por la frontera pidiendo asilo y luego vienen aquí a crear problemas", denunció entonces uno de sus seguidores.
Una conquista simbólica
La compra de este nuevo vehículo, más allá de la utilidad práctica, representa para Franco un símbolo de superación en medio de un trayecto migratorio lleno de carencias, amenazas y sacrificios personales.
"Lo único que he hecho desde que llegué aquí es estudiar y trabajar como una mula, quemarme las pestañas. Creo que me lo merezco", dijo.
Con el Hyundai Santa Fe 2026 estacionado como prueba tangible de su esfuerzo, la activista cubana envió un mensaje de esperanza y fe: "Aquí les comparto un poquito de mi alegría. Un abrazo".
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