En la Cuba republicana, los anuncios del Buick 57 llegaban a la televisión en forma de dibujos animados, en blanco y negro, protagonizados por un hombrecillo simpático y su imponente auto.
“La nueva dimensión de lo perfecto”, decía el eslogan mientras el personaje hipotéticamente recorría la ciudad mostrando la belleza y potencia del vehículo.
El comercial destacaba la estabilidad, la capacidad de aceleración y el motor de alta potencia del Buick, especialmente en su versión Century, con un motor V8 de 300 caballos de fuerza.
También resaltaba su innovador sistema de dirección, suave, delicado, que facilitaba el parqueo, así como su moderno aire acondicionado, ideal para contrarrestar el calor de Cuba.
Los modelos de autos disponibles eran el Special, el Century, el Super que era más grande y espacioso, y el lujoso Roadmaster descapotable. La locución cerraba con una frase sencilla y contundente: “Usted sí puede tener un Buick”.
El vehículo era comercializado por Vaillant Motors, ubicada en calle 25 y Hospital, La Habana. Esa era la agencia autorizada de Buick para toda la república.
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Buick es una marca estadounidense de automóviles de lujo fundada por David Dunbar Buick en 1899 como Buick Auto-Vim and Power Company. Pertenece a General Motors (GM) y en la década de 1950 representaba modernidad, confort y prestigio al alcance de muchos cubanos.
Preguntas frecuentes sobre los autos clásicos y el automovilismo en Cuba
¿Por qué los autos Buick eran tan populares en la Cuba republicana?
En la Cuba republicana, los autos Buick eran un símbolo de estatus, confort y modernidad. El modelo Buick Century, con su motor V8 de 300 caballos de fuerza, destacaba por su potencia y estabilidad. Además, su innovador sistema de dirección y aire acondicionado lo hacían ideal para las condiciones de Cuba. Su popularidad se vio impulsada por la fuerte presencia de la marca en anuncios de televisión y su accesibilidad a través de agencias como Vaillant Motors en La Habana.
¿Qué representa el Buick Special de 1958 en la historia automotriz de Cuba?
El Buick Special de 1958 es uno de los autos más emblemáticos conservados en Cuba desde la década de los 50. Este modelo es recordado por su diseño llamativo y su supervivencia a través del ingenio mecánico cubano. Representa una época en que Cuba era un importante mercado automovilístico en América Latina y destaca por su moldura cromada y aletas traseras características del diseño estadounidense de la época.
¿Cómo ha cambiado la percepción de los autos de lujo en la Cuba actual?
En la Cuba actual, los autos de lujo son símbolo de desigualdad y privilegio, generando controversia por el contraste con la situación económica del país. Mientras algunos ven estos vehículos como logros personales, otros los critican como provocaciones en medio de la crisis. El debate se acentúa con la presencia de autos como el Porsche Cayenne y el MG Cyberster, que desafían las restricciones y aranceles de importación en la isla.
¿Qué impacto tiene la exposición de autos clásicos como el Cadillac de Meyer Lansky en Cuba?
La exposición de autos clásicos, como el Cadillac que perteneció al mafioso Meyer Lansky, destaca una etapa de la historia cubana vinculada al crimen organizado y al lujo de la época pre-revolucionaria. Estos autos son ahora parte del patrimonio automotriz exhibido en Cuba y sirven como recordatorio de la influencia de figuras como Lansky en la isla antes de 1959.
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