
Vídeos relacionados:
La Defensa Civil de Cuba emitió este miércoles su Nota Informativa No. 4 sobre el huracán Melissa, en la que anuncia que las provincias de Ciego Ávila y Sancti Spíritus, que estaban en Fase de Alerta ciclónica, regresan a la normalidad a partir de las 10:00 am, ya que no fueron afectadas.
En el texto oficial, el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil cita la "disciplina y solidaridad" mostradas por la población, los órganos de dirección y los medios de comunicación durante el paso del ciclón.
No obstante, se pide a la población prestarle atención a la influencia de las lluvias y el mar, y mantener activados los consejos de defensa en composición reducida.
El peligro continúa
El Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos advirtió a las 11:00 am que persistirán las lluvias e inundaciones catastróficas en Cuba, y mantuvo una advertencia de huracán para las provincias de Granma, Santiago de Cuba, Guantánamo, Holguín y Las Tunas.
Cuba tiene aún condiciones de huracán dentro del área bajo aviso, con expectativa de debilitamiento a partir de esta tarde.
Lo más leído hoy:
El radio de vientos confirma la envergadura del sistema: los de huracán se extienden hasta 65 km del centro y los de tormenta tropical hasta 295 km.
El peligro por lluvias sigue siendo crítico. En el este continuarán las lluvias muy fuertes esta mañana, con cifras de 10 a 20 pulgadas y máximos de hasta 25 en zonas de montaña, capaces de provocar inundaciones catastróficas y deslizamientos. Las lluvias deben disminuir en la tarde.
La marejada ciclónica también preocupa. El NHC alerta de posibles inundaciones costeras menores en bahías y ensenadas de la costa norte oriental.
El discurso oficial triunfalista contra la dura realidad
Mientras en los despachos gubernamentales se felicita la actuación institucional, el oriente cubano continúa sumido en una situación crítica.
Las lluvias intensas, los deslizamientos de tierra y las marejadas provocadas por el huracán han dejado decenas de comunidades incomunicadas, viviendas dañadas y cultivos devastados en las provincias de Holguín, Santiago de Cuba, Las Tunas y Granma.
Según datos del Instituto de Meteorología, Melissa, que alcanzó la categoría 5 en la escala Saffir-Simpson antes de tocar tierra, atravesó el oriente cubano con vientos superiores a los 160 km/h y acumulados de lluvia que, en algunos puntos de Holguín, superaron los 335 milímetros, lo que provocó inundaciones y desbordamiento de ríos.
El huracán abandonó el territorio nacional por la costa norte holguinera, cerca de Banes, rumbo al Atlántico suroeste, pero sus bandas de lluvia aún afectan el este del país, donde el terreno saturado mantiene un alto riesgo de deslizamientos e inundaciones costeras.
Pese a esta situación, las autoridades insisten en hablar de "preparación" y "organización".
Sin embargo, en los municipios más golpeados, los testimonios de los residentes retratan otra realidad: viviendas sin techos, postes eléctricos derribados, carreteras cortadas y una población sin agua potable, electricidad ni alimentos suficientes.
Mientras los organismos oficiales emiten partes con un tono de control y autocomplacencia, la crisis estructural del país agrava el impacto de cada evento meteorológico.
Los deteriorados sistemas de alcantarillado y drenaje colapsan con las primeras lluvias; los techos de fibrocemento y zinc, corroídos por los años sin mantenimiento, no resisten los vientos; y los centros de evacuación, en su mayoría escuelas adaptadas, carecen de condiciones mínimas para acoger a miles de desplazados.
Melissa ha vuelto a dejar al descubierto la vulnerabilidad extrema de la infraestructura cubana y la precariedad de los mecanismos de respuesta del Estado.
A pesar del discurso oficial que aplaude la "solidaridad y disciplina del pueblo", los ciudadanos siguen enfrentando estas emergencias prácticamente solos, con medios improvisados y sin recursos básicos para reconstruir sus vidas.
Con el huracán ya alejándose hacia el noreste, la Defensa Civil anuncia el fin de la alerta en algunas provincias, pero en el oriente cubano la normalidad parece aún lejana.
El país entra ahora en una fase de recuperación que, como tantas veces, dependerá más del esfuerzo individual y comunitario que de la eficacia de las instituciones.
Preguntas Frecuentes sobre el Huracán Melissa en Cuba
¿Qué provincias de Cuba están más afectadas por el huracán Melissa?
Las provincias más afectadas son Granma, Santiago de Cuba, Guantánamo, Holguín y Las Tunas. Estas regiones enfrentan lluvias intensas, deslizamientos de tierra y marejadas ciclónicas, lo que ha dejado comunidades incomunicadas y daños materiales significativos.
¿Cuál es la situación actual de las provincias Ciego Ávila y Sancti Spíritus respecto al huracán Melissa?
Las provincias de Ciego Ávila y Sancti Spíritus han regresado a la normalidad. Inicialmente estaban en Fase de Alerta ciclónica, pero al no ser afectadas por el huracán, las autoridades han declarado el retorno a la normalidad.
¿Qué riesgos persisten en el oriente de Cuba tras el paso del huracán Melissa?
Persisten riesgos de lluvias intensas, inundaciones y deslizamientos de tierra. A pesar de que el huracán se ha alejado, las bandas de lluvia continúan afectando el terreno saturado, aumentando el peligro de deslizamientos y desbordamientos de ríos.
¿Cómo ha respondido el gobierno cubano ante el huracán Melissa?
El gobierno ha emitido comunicados oficiales de autocomplacencia, destacando la "preparación y organización". Sin embargo, la realidad en las zonas afectadas revela una crisis estructural con sistemas de infraestructura vulnerables y mecanismos de respuesta del Estado deficientes.
Archivado en: