El gobernante Miguel Díaz-Canel protagonizó un tenso momento durante su visita al poblado de El Cobre, en Santiago de Cuba, una de las zonas más afectadas por el huracán Melissa, cuando le contestó, descompuesto, a una mujer damnificada que le reclamó por la pérdida de su cama.
Durante el recorrido, Díaz-Canel explicó que “van a ir grupos a hacer evaluación” de los daños y necesidades de las familias afectadas.
Sin embargo, al escuchar los reclamos de una vecina que le gritó “no tenemos cama”, el mandatario —visiblemente molesto— respondió con tono descompuesto: “Y yo tampoco tengo para dártela ahora”.
Muchos de los damnificados aseguran haber perdido sus viviendas, pertenencias y alimentos, y aún no han recibido asistencia estatal.
Intentando matizar su respuesta, Díaz-Canel añadió: “Ya les dije a ustedes que hay un grupo de gente haciendo donaciones y que hay un grupo de recursos que se están gestionando por el Estado”, en alusión a las brigadas de apoyo y donativos que, según el gobierno, están en camino hacia el oriente del país.
Las imágenes del intercambio circularon rápidamente en redes sociales, donde numerosos usuarios criticaron la falta de empatía del mandatario y la lentitud del régimen en responder a la emergencia.
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Según Otaola, muchos residentes tuvieron prohibido acercarse al mandatario durante el recorrido oficial.
Muchos internautas recordaron que El Cobre, símbolo de fe y resistencia, continúa en ruinas días después del paso de Melissa.
El incidente se suma a otras muestras del creciente malestar social en Cuba, donde las críticas al manejo gubernamental de los desastres naturales y la crisis económica se hacen cada vez más visibles.
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