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La muerte este domingo de una mujer y su hijo en un derrumbe de su vivienda en La Habana Vieja ha provocado una ola de dolor, impotencia e indignación en redes sociales, donde cientos de cubanos han expresado su pesar y frustración ante una tragedia que vuelve a poner en evidencia el deterioro de la capital.
El colapso ocurrió en la madrugada del 16 de noviembre en la calle Compostela, entre Muralla y Sol, en el consejo popular Belén. El segundo piso de la edificación se desplomó y murieron Sara Paula Díaz, de 64 años, y su hijo Carlos Fidel Sánchez Díaz, de 38. En la vivienda residían además otras familias, entre ellas una mujer con cuatro niños y un anciano.
La noticia generó un aluvión de comentarios en redes sociales. En la página oficial de Cubadebate, numerosos usuarios lamentaron lo ocurrido y criticaron la falta de mantenimiento de las viviendas habaneras. “Qué manera triste e irónica de celebrar un aniversario”, escribió uno, en referencia al 506 cumpleaños de La Habana. “Todo se está derrumbando a pedazos y los dirigentes lo único que hacen es viajar y comprarse relojes y zapatos de lujo”, reprochó otro, mientras alguien más comentaba: “506 años de una ciudad ‘inteligente’ que no tiene nada que celebrar”.
En esa misma publicación abundaron los reproches a las prioridades del gobierno. “Si de verdad lo lamentaran, arreglarían las casas en vez de hacer hoteles para turistas”, señaló un usuario, y otro apuntó: “Con los materiales con que hicieron la Torre K hubieran arreglado media Habana”. La ironía también se filtró entre la tristeza: “Los derrumbes son otro gran logro de la revolución cubana”, escribió alguien, mientras otro añadía: “Antes del triunfo de la ‘robolución’ los ricos vivían en Miramar; después, los ricos siguen viviendo en Miramar”.
En el perfil de Facebook del periodista Lázaro Manuel Alonso, quien confirmó la identidad de las víctimas, se repitió el tono de lamento y crítica. “Lamentable homenaje por el 506 aniversario de La Habana”, escribió un internauta, mientras otro advertía: “El país se está cayendo a pedazos”. Algunos comentarios pedían analizar con más profundidad la situación estructural de los barrios antiguos, donde “La Habana Vieja y Centro Habana son un posible derrumbe por donde quieras mirar”. “Se nos cae Cuba y duele muchísimo, justo el día en que la capital llega a su aniversario 506”, lamentó otro usuario.
En la publicación compartida en Facebook por CiberCuba Noticias, las reacciones fueron aún más numerosas y emotivas. Cientos de cubanos dentro y fuera del país dejaron mensajes de dolor y rabia. “Dios tenga misericordia del pueblo cubano. EPD los fallecidos”, escribió un comentario entre los más repetidos. “Qué tristeza por Dios, mis condolencias a la familia”, decía otro. La frase “Cuba duele” se repitió una y otra vez, acompañada de expresiones de fe y resignación: “Señor, pon tu mano sobre Cuba”, “Ya no basta con las enfermedades, ahora también hay que temer a los derrumbes”.
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Pero también hubo enojo. “Mientras construyen hoteles lujosos, los cubanos mueren sepultados por los escombros”, escribió una persona. “Tienen dinero para hoteles y para la propaganda, pero no para reparar viviendas”, decía otra. “Así se cae Cuba mientras levantan hoteles vacíos que nadie visita”, se leía entre decenas de comentarios similares. Varias opiniones denunciaron la desigualdad entre dirigentes y ciudadanos: “Las familias de los jefes nunca viven en peligro de derrumbe, siempre tienen casas nuevas y seguras”, escribió un usuario; otro agregaba: “El pueblo pobre pierde su casa y su vida, y los hijos de los ministros estudian en el extranjero”.
Entre las reacciones también hubo mensajes que reflejan la impotencia de muchos cubanos ante una tragedia que parece inevitable: “La gente no se quiere rebelar por miedo a morir, y sin embargo están muriendo igual o peor sin rebelarse”, escribió alguien. “El país cayéndose a pedazos, y nadie paga por eso”, decía otro. Y un tercero resumía: “Hasta cuándo van a seguir muriendo personas por la desidia y la negligencia del régimen”.
La mezcla de tristeza, resignación y rabia se repitió a lo largo de los cientos de comentarios. “Señor, ten misericordia de mi pueblo”, “Dios salve a Cuba”, “Solo un milagro puede salvarnos de tanto abandono”, escribían unos, mientras otros dejaban mensajes más desesperanzados: “Cuba se derrumba poco a poco y con ella nuestra gente”, “Cuba muere sin presente ni futuro”.
El derrumbe de la calle Compostela no solo dejó dos víctimas. Dejó también la certeza, expresada por decenas de cubanos en redes, de que vivir bajo un techo en Cuba sigue siendo, para muchos, vivir bajo amenaza.
Preguntas frecuentes sobre el deterioro de la infraestructura en Cuba
¿Por qué se producen tantos derrumbes de edificios en La Habana?
Los derrumbes en La Habana son consecuencia del deterioro estructural de los edificios, muchos de los cuales tienen más de un siglo de antigüedad y carecen de mantenimiento. La falta de recursos, la negligencia estatal y las intensas lluvias agravan esta situación, dejando a numerosas familias en riesgo permanente.
¿Cómo afecta la construcción de hoteles a la crisis de vivienda en Cuba?
La construcción de hoteles ha sido priorizada por el gobierno cubano, lo que ha desviado recursos que podrían utilizarse para reparar viviendas en mal estado. Esta política ha generado críticas por parte de la población, que observa cómo se levantan infraestructuras turísticas mientras sus hogares permanecen en condiciones precarias.
¿Qué medidas podrían evitar futuros derrumbes en La Habana?
Para prevenir futuros derrumbes, es necesario implementar un plan integral de mantenimiento y renovación de los edificios, junto con inspecciones rigurosas. Políticas efectivas de mantenimiento y la priorización de recursos para la reparación de viviendas son cruciales para mejorar la seguridad habitacional.
¿Cuál es la respuesta del gobierno cubano ante el deterioro habitacional?
La respuesta del gobierno ha sido lenta e insuficiente. Las autoridades han priorizado proyectos turísticos sobre la reparación de viviendas, y las ayudas prometidas a menudo no se materializan. Esto ha generado una profunda frustración y descontento entre los ciudadanos, quienes exigen acciones concretas y efectivas.
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