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El Sistema Eléctrico Nacional (SEN) continúa en estado crítico. En el comunicado de la Unión Eléctrica (UNE) este 20 de noviembre de 2025, el déficit de generación asciende a casi 1,800 megavatios (MW), una cifra que refleja la incapacidad del régimen para garantizar un servicio básico y vital para la población.
El día anterior, el servicio eléctrico se afectó durante las 24 horas, con una máxima afectación de 1,964 MW a las 18:10 horas. Este jueves, a las seis de la mañana, la disponibilidad del SEN era de apenas 1,340 MW frente a una demanda de 2,460 MW, lo que deja sin electricidad a más de mil megavatios de consumo nacional.
Aunque el régimen intenta mostrar avances en la instalación de 32 parques solares fotovoltaicos, cuya generación alcanzó 2,669 MWh con 458 MW de potencia máxima, la magnitud de las averías y la falta de combustible continúan lastrando al sistema eléctrico.
Entre las principales termoeléctricas fuera de servicio se encuentran:
- Unidad 2 de la CTE Felton (en avería)
- Unidades 3, 5 y 6 de la CTE Renté (en avería)
- Unidad 2 de la CTE Santa Cruz, Unidad 4 de Cienfuegos y la planta de tratamiento de gas de Puerto Escondido (en mantenimiento)
A esto se suman limitaciones en la generación térmica de 458 MW, y la paralización de 91 centrales de generación distribuida por falta de combustible, lo que equivale a otros 767 MW fuera de servicio. También permanecen inactivos 85 MW de la central de Fuel Oil Mariel y 75 MW por falta de lubricante, para un total de 927 MW indisponibles por carencias energéticas.
La UNE prevé que durante el horario pico se incorporen parcialmente algunos equipos —entre ellos cinco motores del emplazamiento Mariel (85 MW), la Patana de Regla (24 MW) y la unidad 3 de la CTE Renté (45 MW)—, aunque estos aportes no serán suficientes.
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“Con estas incorporaciones, la disponibilidad al pico sería de apenas 1,494 MW frente a una demanda estimada de 3,200 MW, para un déficit de 1,706 MW y una afectación de 1,776 MW”, señala el informe oficial.
Un país en apagón permanente
La crisis eléctrica en Cuba se ha convertido en uno de los principales detonantes del descontento popular. Los apagones diarios, que en muchas zonas superan las 20 horas consecutivas, mantienen paralizadas actividades económicas y deterioran la calidad de vida de millones de cubanos.
Pese a las constantes promesas del régimen, las inversiones en energía renovable no han compensado la falta de mantenimiento y la obsolescencia de las plantas termoeléctricas, mientras el déficit de combustible —agravado por la ineficiencia estatal— impide sostener la generación distribuida.
Preguntas frecuentes sobre la crisis energética en Cuba
¿Cuál es el déficit actual del Sistema Eléctrico Nacional en Cuba?
El déficit actual del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) de Cuba asciende a casi 1,800 megavatios (MW), según el informe más reciente de la Unión Eléctrica (UNE). Esta cifra refleja la incapacidad del régimen para garantizar un servicio básico y vital para la población, lo que provoca apagones prolongados en todo el país.
¿Cuáles son las principales causas de la crisis eléctrica en Cuba?
Las principales causas de la crisis eléctrica en Cuba incluyen la obsolescencia de las plantas termoeléctricas, la falta de mantenimiento, la escasez de combustible y fallos estructurales en el sistema. Estas cuestiones han llevado a un déficit generalizado de capacidad de generación, afectando gravemente la calidad de vida de los cubanos.
¿Cómo ha respondido el gobierno cubano a la crisis energética?
El gobierno cubano ha intentado responder a la crisis energética con la instalación de parques solares fotovoltaicos y promesas de inversión en energías renovables. Sin embargo, estos esfuerzos no han sido suficientes para compensar la falta de mantenimiento y la obsolescencia del sistema, lo que ha mantenido los apagones como una constante en la vida diaria de los cubanos.
¿Cuál es el impacto social de los apagones en Cuba?
Los apagones en Cuba han tenido un impacto social significativo, afectando la economía y la calidad de vida de millones de cubanos. Las interrupciones del servicio eléctrico superan en muchas zonas las 20 horas consecutivas, lo que paraliza actividades económicas y genera un profundo descontento popular, además de dificultar el acceso a servicios básicos como la educación y la salud.
¿Qué opinan los ciudadanos cubanos sobre la situación energética actual?
La percepción ciudadana sobre la situación energética en Cuba es de desesperanza y agotamiento. Muchos cubanos expresan que están "perdidos" y que "esto es sálvese quien pueda", reflejando un sentimiento generalizado de desilusión ante la falta de soluciones efectivas por parte del gobierno.
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