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Daniel Reyes Acosta, un cubano de 29 años que reside en Estados Unidos bajo un I-220A, fue detenido este martes a las 11:00 a.m. en West Palm Beach por un agente de la Patrulla de Carreteras de Florida (State Troopers).
Según testimonios familiares, Reyes no cometió ninguna infracción de tráfico, tiene un permiso de trabajo válido, licencia tipo Real ID hasta 2029 y no cuenta con antecedentes penales. Tampoco tenía asignada una fecha de corte en su proceso migratorio.
La explicación del agente, recogida por sus familiares, fue inquietante:
“Lo detengo porque mi computadora, al verificar la placa del auto, me notificó que su dueño no era ciudadano ni residente del país, y que tenía un caso pendiente con inmigración. Me lo llevaré para que sea procesado y así se defina su caso.”
El caso ha generado una ola de indignación en redes sociales y comunidades de inmigrantes cubanos, al considerar que se están produciendo detenciones arbitrarias de personas que no han cometido delitos y que se encuentran en procesos legales pendientes.
Según reportó el periodista de Univision, Javier Díaz, Reyes fue arrestado en Cuba tras participar en las protestas del 11 de julio de 2021.
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Desde su llegada a EE.UU., ha intentado rehacer su vida: es padre de un niño estadounidense, trabaja en su propia compañía instaladora de ventanas y, según su familia, está totalmente integrado a la comunidad.
Uno de los testimonios más detallados lo ofreció su tío, quien acudió al lugar de la detención para recoger su vehículo. En sus palabras:
“El muchacho tiene permiso de trabajo válido, licencia hasta 2029, récord limpio, una LLC abierta, no es carga pública. El trooper me dijo que el sistema lo marcó por tener un I-220A y que debía verificar si el conductor era él. Me ayudó cuando me desmayé, me dejó despedirme, permitió que llamara a su esposa. No lo esposó, lo trató con dignidad. Pero se lo llevó”.
El mismo testigo señaló que esa mañana varios troopers estaban desplegados en distintas áreas de West Palm Beach, realizando lo que él calificó como una redada.
Una comunidad entre la indignación y el miedo
La historia de Reyes ha provocado una respuesta emocional intensa en la comunidad cubana en EE.UU.
Los mensajes en redes sociales van desde la frustración por la situación legal de los I-220A hasta el temor generalizado por nuevas redadas.
Algunos expresan su incredulidad ante el hecho de que las autoridades puedan acceder al estatus migratorio simplemente mediante la verificación de una placa vehicular.
“Es una injusticia detener a una persona sin infracción alguna. Él es un hombre trabajador, con su propia empresa, respetando la ley”, escribió una comentarista.
“Lo más triste es que casi todos son personas de bien, de buenas familias, adaptadas al sistema americano”, reflexionó otra usuaria.
También hay denuncias sobre la hipocresía de algunos sectores dentro de la comunidad cubana:
“Lo duro es que muchos vinimos por causas políticas, no económicas, y son los mismos cubanos y latinos quienes aplauden lo que está pasando.”
Otros manifestaron un sentimiento de traición: “Este país, que por décadas fue refugio de los cubanos, está siendo vulnerado.”
Entre el dolor y la fe
Muchos mensajes compartieron una constante: la fe como refugio ante la incertidumbre. Oraciones, citas bíblicas, y llamados a Dios abundan entre los comentarios:
“Estamos viviendo momentos terribles. Daniel es quien está arrestado, pero tememos por Roberto y Mabelita, que comparten los mismos riesgos”, escribió un familiar, visiblemente afectado.
“Esto ha sido devastador para toda la familia y amistades. Pero confiamos en un Dios todopoderoso”, agregó otra persona cercana al detenido.
Se repite el clamor por una “segunda oportunidad” para personas como Reyes, que no representan un riesgo, sino un aporte a la sociedad.
Debate político y división comunitaria
El caso ha reavivado también el debate político. Varios usuarios responsabilizan a la actual administración estatal de Florida, vinculando estas acciones a políticas respaldadas por el gobernador Ron DeSantis y al avance de una agenda antiinmigrante:
“Los policías ahora tienen funciones como agentes de ICE. Eso no se hacía antes. Es parte de las nuevas leyes firmadas.”
Otros acusan a los republicanos de haber engañado a la comunidad cubana: “Nos vendieron una mentira. Los decentes presos y los delincuentes sueltos.”
También se critica a los propios congresistas cubanoamericanos por su inacción, y se pide que se interceda por los casos de expresos políticos:
“¿Dónde están los congresistas cubanos? Mientras en otras comunidades protestan, nosotros salimos con banderitas a decir 'viva Trump'.”
I-220A: El limbo legal
El I-220A es un documento de libertad condicional otorgado por ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) a personas que están en proceso de asilo o deportación. Aunque permite permanecer legalmente en el país mientras el proceso se resuelve, no otorga beneficios migratorios como una fecha de corte automática o protección contra detención.
Según varias voces en los comentarios, existe confusión generalizada entre quienes portan este estatus. Algunos creen erróneamente que no tener fecha de corte los protege; otros señalan que muchos han sido mal asesorados por notarios o abogados sin licencia.
“No saber no es excusa ante la ley. No le echen la culpa al gobierno, sino a los estafadores y la falta de información”, dijo una comentarista que aseguró no ser abogada pero estar familiarizada con el proceso.
Daniel Reyes Acosta permanece detenido. Su familia, sus amigos y una comunidad más amplia de cubanos con I-220A viven con angustia, sin saber si el próximo en ser detenido será uno de ellos.
Se han multiplicado los llamados a la acción, a contactar congresistas, fundaciones y medios. Pero también ha florecido un sentido de comunidad y solidaridad, un grito colectivo contra lo que muchos perciben como una injusticia.
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