El régimen cubano ahora culpa a los videojuegos de hacer política contra la revolución



CiberCuba te lo explica aquí

Videojuego y Bruno Rodríguez Parrilla © CiberCuba y X / Minrex
Videojuego y Bruno Rodríguez Parrilla Foto © CiberCuba y X / Minrex

Vídeos relacionados:

Ver más

El gobierno cubano ha vuelto a colocar el foco en un enemigo externo para explicar la imagen que se tiene del país fuera de la Isla. Esta vez, el blanco no son solo los medios de prensa o las redes sociales, sino también los videojuegos.

El canciller Bruno Rodríguez Parrilla afirmó en X que una investigación del Observatorio de Medios de Cubadebate demuestra que "los videojuegos también hacen política" y que presentan a Cuba como un cliché destinado a una única salida: la intervención extranjera o el derribo del gobierno.

Rodríguez aseguró que más de 40 videojuegos populares utilizan a Cuba como contexto y construyen un relato "aparentemente fácil de asimilar para quien no conoce el país", donde la Isla aparece asociada a deterioro, escasez, control político y falta de futuro.

Según el canciller, esto no sería casual, sino el resultado de la industria cultural reproduciendo estereotipos "de Washington".

El artículo compartido por el jefe de la diplomacia cubana, publicado en el portal oficialista Cubadebate, sostiene que los videojuegos funcionan como medios de comunicación que "encuadran" la realidad a través de reglas, metáforas y sistemas de progreso.

En ese marco, Cuba no aparecería como un simple escenario, sino como una "idea": un país congelado en el tiempo, sin horizonte propio, cuyo conflicto narrativo suele resolverse mediante intervención externa.

Para sustentar su tesis, Cubadebate dice haber analizado una muestra de 45 videojuegos extranjeros donde Cuba tiene un papel argumental de distinta intensidad.

El portal identifica patrones recurrentes: Cuba como destino "exótico" para el turismo, como detonante distópico asociado a la Crisis de Octubre, como enclave colonial o, sobre todo, como teatro de espionaje, terrorismo y crisis políticas.

El texto dedica un amplio espacio a Far Cry 6, un videojuego de gran presupuesto ambientado en una isla ficticia llamada Yara, gobernada por un dictador.

Aunque el juego no menciona a Cuba, Cubadebate sostiene que la correspondencia cultural y política es "deliberada y visible": arquitectura colonial similar a La Habana, autos antiguos, cartelería política y una estética de "país atrapado en el tiempo".

Según el análisis, el jugador vive una "fantasía de revolución" donde la precariedad es una rutina y el deterioro se atribuye directamente al sistema político, mientras la solución es la insurrección armada y la destrucción del aparato estatal, incluso con la presencia de un personaje vinculado a la CIA como apoyo narrativo.

Otro ejemplo citado es Cuban Fighters, un juego de lucha donde figuras reconocibles del espacio político y cultural cubano aparecen como caricaturas que se enfrentan a golpes.

Para Cubadebate, esto convierte la política en espectáculo y fija una "violencia simbólica" que reduce la realidad cubana a burla y humillación.

El portal concluye que, por distintos caminos, estos videojuegos empujan hacia una misma imagen: Cuba como un país fallido, detenido en el tiempo, sin presente ni futuro que no sea el colapso, la intervención extranjera o la parodia.

Además, advierte que buena parte del público es joven y sin un bagaje histórico sólido, por lo que el videojuego funciona como primera fuente de imágenes sobre la Isla y "educa" en una idea de Cuba mientras conserva una máscara de inocencia.

Desde el discurso oficial, esta lectura sirve para reforzar la narrativa de que existe una campaña permanente desde el exterior para justificar sanciones, presión y "cambio de régimen".

Sin embargo, el régimen omite que esa imagen internacional no nace de un joystick, sino de décadas de autoritarismo, censura, represión y violaciones sistemáticas de derechos humanos dentro del propio país.

En lugar de cuestionar la realidad que viven los cubanos, el régimen vuelve a disparar contra el mensajero, ahora convertido en videojuego.

Impacto de los videojuegos en la narrativa política cubana

CiberCuba te lo explica: Toca la pregunta para ver la respuesta 👇

¿Por qué el régimen cubano acusa a los videojuegos de hacer política contra la revolución?

El régimen cubano, a través de declaraciones del canciller Bruno Rodríguez Parrilla, acusa a los videojuegos de crear una imagen distorsionada de Cuba, asociándola con la intervención externa y el derribo del gobierno. Según el gobierno, más de 40 videojuegos populares utilizan a Cuba como contexto, representando a la Isla con estereotipos negativos como deterioro, escasez y control político. Esta acusación forma parte de una narrativa de que existe una campaña internacional para justificar sanciones y presionar por un cambio de régimen.

¿Qué ejemplos de videojuegos critica el gobierno cubano y por qué?

El gobierno cubano critica videojuegos como Far Cry 6 y Cuban Fighters. Far Cry 6 es señalado por ambientarse en una isla ficticia con similitudes culturales y políticas a Cuba, presentando un escenario de revolución y deterioro. Cuban Fighters es criticado por utilizar figuras reconocibles del ámbito político y cultural cubano como caricaturas, lo que el gobierno considera un espectáculo que ridiculiza la realidad cubana. Ambos ejemplos son utilizados por el régimen para argumentar que los videojuegos presentan una imagen de Cuba como un país fallido y sin futuro.

¿Cómo utiliza el gobierno cubano esta crítica a los videojuegos en su discurso oficial?

El gobierno cubano utiliza la crítica a los videojuegos para reforzar su discurso de que hay una campaña permanente desde el exterior para desestabilizar el régimen. Esta narrativa se alinea con otras acusaciones del régimen contra medios de comunicación y redes sociales, presentando cualquier crítica como parte de una operación política organizada por la ultraderecha internacional. La estrategia busca justificar la represión interna y desviar la atención de los problemas estructurales del país.

¿Qué papel juegan los videojuegos en la percepción internacional de Cuba según el régimen?

Según el régimen cubano, los videojuegos actúan como medios de comunicación que influyen en la percepción internacional de Cuba, especialmente entre los jóvenes sin bagaje histórico. Al presentar estereotipos negativos de la Isla, los videojuegos contribuyen a educar al público en una idea de Cuba que se centra en el fracaso y la necesidad de intervención externa. Esta percepción es utilizada por el gobierno para argumentar que la imagen internacional negativa no se debe a problemas internos, sino a influencias externas.

COMENTAR

Archivado en:

Redacción de CiberCuba

Equipo de periodistas comprometidos con informar sobre la actualidad cubana y temas de interés global. En CiberCuba trabajamos para ofrecer noticias veraces y análisis críticos.






¿Tienes algo que reportar?
Escribe a CiberCuba:

editores@cibercuba.com

+1 786 3965 689


Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.




Siguiente artículo:

No hay más noticias que mostrar, visitar Portada