El abogado de Florida Willy Allen explicó este lunes, en declaraciones a CiberCuba, que es posible abrir una causa a Raúl Castro en Estados Unidos por el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate, en aguas internacionales al norte de La Habana, el 24 de febrero de 1996. En vísperas de los 30 años, que se cumplen hoy, de esos hechos, que le valieron al régimen cubano una condena en la ONU, Allen admite que, en su opinión, "eso no va a ocurrir".
"Sospecho que va a ser muy difícil", dijo el abogado, que aclaró que a él le gustaría que los dirigentes del régimen cubano fueran arrastrados por las calles y colgados boca abajo, como ocurrió con Benito Mussolini, en Italia, tras la Segunda Guerra Mundial. Además, aseguró que muchos cubanos, especialmente los de su generación, cuyos padres perdieron todo o "pagaron con sangre" por oponerse al régimen de Fidel Castro, comparten ese sentimiento, aunque admitió que probablemente ese escenario no pase de sus “fantasías y sueños”.
Allen defiende que, de producirse cualquier tipo de negociación con el régimen cubano, algo que, a su juicio, ya estaría ocurriendo, parte de la actual estructura de poder se mantendría durante un proceso de transición cuyo plazo consideró incierto. No obstante, aseguró que ese cambio político está más cerca que en la década de 1990, evocando la conocida canción de Willy Chirino, "Ya viene llegando".
"Así que yo sí creo que algo va a ocurrir. Pero no creo que vamos a ver, de momento, que monten a Raúl en un avión y se lo lleven a hacerle compañía a Maduro, en Nueva York, en una cárcel. No creo que vayamos a ver a ninguno de los generales que estuvo involucrado en el asesinato de los pilotos y tripulantes de Hermanos de Rescate, pese a que murieron cuatro personas: tres ciudadanos americanos y un residente", añadió Allen.
A la pregunta de CiberCuba sobre si no es posible encausar a Raúl Castro en Estados Unidos debido a supuestas conversaciones en marcha, o si, más allá de eso, legalmente podía abrirse un proceso en su contra, el abogado contestó con contundencia: "La realidad es:¿Legalmente pudiera ocurrir? Claro, legalmente pudiera ocurrir, pero creo que tristemente no va a ocurrir".
En este sentido, puntualizó que en el sistema estadounidense, un fiscal puede presentar cargos ante un gran jurado federal con relativa facilidad, citando la conocida expresión de que se puede "encausar hasta un sándwich de queso", aunque eso no significa que el caso prospere en los tribunales. En el caso de Raúl Castro, señaló que incluso intentos recientes de procesar a figuras de alto perfil no avanzaron porque los grandes jurados no respaldaron las acusaciones formales.
Willy Allen destacó también que su principal interés es que existan negociaciones serias en las que el régimen cubano se comprometa, al menos, a una apertura económica. Consideró poco probable que la dictadura acceda por ahora a cambios en el ámbito político, pero insistió en que debería permitir y garantizar inversiones procedentes de Estados Unidos y de otros países.
En ese contexto, recordó las palabras del expresidente Barack Obama durante su visita a La Habana, cuando afirmó que para comprobar el éxito de los cubanos bastaba con mirar 90 millas al norte, y no solo a Cayo Hueso, sino a Miami, como ejemplo del potencial de la diáspora.
Allen concluyó que el régimen cubano tendría que aceptar una apertura económica profunda, asumir al menos un compromiso verbal de cambio a futuro y, de manera inmediata, liberar a los presos políticos que permanecen encarcelados en la isla.
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