El ciudadano cubano Cesario Navas volvió a denunciar en redes sociales el agravamiento de la pobreza extrema en la Isla y el aumento de personas viviendo en la calle, en un mensaje acompañado por imágenes que evidencian la precariedad que padecen muchos en Cuba.
“¡Cubanas y cubanos! ¡Arriba corazones!”, inicia su publicación en Facebook, en un llamado a no permanecer indiferentes ante el sufrimiento ajeno: “No podemos ser indiferentes ante el abandono estatal y familiar de cientos de personas enfermas, sin techos, con hambre sobreviviendo en los portales, parques, en edificaciones inhabitables”.
En su post lamentó que cada día crece el número de personas que piden ayuda para comer. “Cada día aumenta el número de personas que tocan a tus puertas pidiendo un pan, un poco de sopa, o dinero para aliviar el largo ayuno involuntario impuesto. ¡Duele, duele de verdad!..”, escribió.

En su mensaje, también cuestionó la respuesta institucional ante esta realidad: “Debemos exigir una respuesta a las instituciones gubernamentales para revertir éstos hechos dolorosos y humillantes”. También llamó a organizaciones religiosas, fraternales, políticas y gremiales a participar en labores humanitarias en favor de los más vulnerables.
Navas criticó el uso del término oficial para referirse a los más pobres: “No son ‘personas vulnerables’ (de acuerdo al eufemismo empleado por los gobernantes y sus voceros), son personas hambrientas, enfermas en extrema pobreza”.
“La Revolución, sí, sí, ha abandonado a muchos de sus hijos”. Y añadió: “A la gran mayoría. Esa es una realidad irrefutable”.
Las imágenes difundidas muestran a hombres acostados en portales y aceras, algunos con cartones o mantas improvisadas, otros sentados junto a sus pocas pertenencias. En contraste, también circula una fotografía de dirigentes cubanos en un recorrido oficial, lo que ha provocado reacciones de indignación entre los usuarios.
En los comentarios, varios internautas expresaron dolor y molestia ante la situación. “Se debe estar reescribiendo la Historia de Cuba... Esta realidad no debe quedar oculta”, escribió un usuario. Otro comentó: “Qué dolor Dios mío”. También hubo quienes señalaron que “El contraste de imágenes habla por sí solo” y quienes llamaron a “decir basta y tirarnos a la calle”.
En abril de 2023 ya había alertado sobre el incremento de personas sin hogar y describió la presencia de “personas descartadas por familias y por el gobierno revolucionario” en calles, portales y parques de todo el país, una situación reflejada en denuncias sobre el aumento de vagabundos en Cuba.
En febrero de 2026 volvió a señalar distorsiones graves al exponer que medicamentos con precios oficiales de centavos o pocos pesos cubanos no aparecían en farmacias, pero sí en el mercado informal a cifras de cientos de pesos, al denunciar que “Lo anormal que se convierte en normal en la tierra de Liborio: la corrupción, el hurto de medicamentos controlados, la complicidad, la desidia… ¿son causadas por el infame bloqueo o son productos de un gobierno que subsiste por respiración asistida?”, en medio de señalamientos sobre precios abusivos de medicamentos en el mercado informal.
Días después relató que pagó 8.000 pesos cubanos por un viaje en La Habana y afirmó: “La inflación está a millón. Lo peor es que la ‘gordocracia’ del poder no quiere perder los privilegios y siguen sacrificando a la inmensa mayoría del pueblo. Estamos peor que en 1958. El hambre es generalizada, solamente se salva la nueva ‘burguesía robolucionaria’, los altos gobernantes, los generales y sus familiares. A las 2:00 a.m. estoy sin dormir, con un perro apagón”, en un contexto marcado por el encarecimiento del transporte y la crisis energética.
Su denuncia se produce mientras comunidades religiosas han asumido la distribución de alimentos a ancianos y personas vulnerables, como ocurrió recientemente con la entrega de comida en un hogar de ancianos en Holguín ante el agravamiento de la crisis, en un entorno donde la escasez y la inflación reducen el poder adquisitivo de jubilados y trabajadores.
También coincide con testimonios como el de una mujer de 83 años que expresó: “57 años trabajé yo en este país y ¿y qué tengo?” y “Una vieja de 83 años pasando hambre. ¿Cómo es esto?”, reflejando la precariedad que enfrentan muchos adultos mayores, como se recoge en el relato de una abuela cubana que afirma no tener nada tras décadas de trabajo.
En su publicación más reciente, Navas insistió en que la respuesta no puede limitarse a la caridad aislada. “Debemos de buscar alternativas, en los barrios, para alimentar a ésas personas, carentes de todos, hasta de la esperanza”, escribió.
“¡Cuba es de todos!”, concluyó.
Preguntas frecuentes sobre la crisis social y económica en Cuba
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¿Cuál es la situación actual de la pobreza en Cuba?
La situación de pobreza en Cuba se ha agravado, con un aumento significativo de personas viviendo en la calle y en condiciones precarias. El abandono por parte del gobierno es evidente, y se refleja en la creciente cantidad de ciudadanos que dependen de la caridad y la ayuda de organizaciones religiosas y comunitarias para sobrevivir.
¿Cómo ha impactado la crisis económica en la población cubana?
La crisis económica en Cuba ha resultado en una inflación descontrolada, escasez de alimentos y medicamentos, y un deterioro en los servicios básicos. La población sufre por la falta de recursos esenciales, lo que ha incrementado la desigualdad y el malestar social. Muchas familias no pueden satisfacer sus necesidades más básicas y dependen de ayudas externas.
¿Qué respuestas ha dado el gobierno cubano ante esta situación?
El gobierno cubano ha sido criticado por su inacción y falta de respuesta efectiva frente a la crisis. Las autoridades han ofrecido explicaciones vagas y promesas de reorganización, pero no han implementado soluciones concretas para mitigar el sufrimiento de la población. La falta de intervención estatal ha dejado a muchos cubanos sin apoyo.
¿Qué papel juegan las organizaciones no estatales en Cuba actualmente?
En medio de la crisis, las organizaciones no estatales, como comunidades religiosas y ciudadanos solidarios, han asumido un rol crucial al proporcionar ayuda a los más necesitados. Estas iniciativas están supliendo las carencias dejadas por el Estado, ofreciendo alimentos y apoyo a las personas en situación de vulnerabilidad.
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