La activista cubana Amelia Calzadilla protagonizó ayer uno de los momentos más emotivos de la protesta convocada urgentemente frente a la Embajada de Cuba en Madrid, donde decenas de cubanos del exilio se concentraron bajo el lema "Si Cuba está en las calles, nosotros también" en respuesta directa a la represión desatada la noche anterior en Morón, Ciego de Ávila. La convocatoria fue recogida por Árbol Invertido en redes sociales, que documentó el acto en tiempo real.
La concentración tuvo lugar en el Paseo de La Habana 194, sede de la representación diplomática del régimen en España, y fue convocada para las 17:00 horas tras conocerse los graves sucesos del 13 de marzo en Morón, donde cientos de vecinos salieron a las calles durante un apagón prolongado gritando "¡Libertad!" y realizando cacerolazos.
Los manifestantes asaltaron e incendiaron la sede municipal del Partido Comunista, quemando mobiliario, archivos y bicicletas policiales. Al menos cinco personas fueron detenidas y un joven —posiblemente de 16 años— resultó herido en circunstancias aún contradictorias. Un video muestra el momento en que el joven recibió el disparo frente a la estación policial.
Durante la protesta en Madrid, personal de la embajada cubana grabó abiertamente a los asistentes. Calzadilla convirtió ese gesto intimidatorio en un desafío frontal: "Vamos a regresar para reconstruir nuestra nación, así que sigan grabando, porque estas son las caras que van a ver en todas las calles de Cuba".
En su discurso, la activista rechazó con firmeza cualquier postura de sumisión ante el régimen: "La libertad no es una cosa que nosotros vamos a mendigar, porque la libertad se pide de pie, no de enojo. Nosotros estamos aquí pidiendo lo que nos corresponde, lo que nuestro pueblo se merece, lo que lleva años luchando".
Calzadilla también subrayó el vínculo indisoluble entre el exilio y quienes permanecen en la isla: "Los que están adentro son nuestras familias, nuestros amigos". "Hemos logrado huir del problema, pero el problema no huye de nosotros", afirmó ante los concentrados en el Paseo de La Habana.
Sobre la respuesta represiva del régimen a las protestas populares, Calzadilla fue directa: "Mientras un pueblo desarmado, hambriento, psicológicamente dañado estaba pidiendo lo más justo que es la libertad, el régimen respondió con violencia". Las detenciones denunciadas tras las protestas en Morón confirman ese patrón represivo.
Nacida en La Habana alrededor de 1991, Calzadilla se hizo conocida en 2022 al denunciar públicamente la falta de gas en su barrio del Cerro, afectando a 58 familias. Emigró a España en 2025 tras sufrir presiones de la Seguridad del Estado, y desde entonces se ha convertido en una de las voces más activas del activismo cubano en la diáspora. Puede conocerse más sobre su trayectoria en el perfil que CiberCuba publicó sobre ella en 2022.
Las protestas de Morón se enmarcan en una ola de movilizaciones que sacude Cuba durante marzo de 2026, impulsada por apagones de hasta 20 horas diarias, escasez extrema de alimentos y el colapso económico agravado por el cerco petrolero impuesto por la administración Trump a finales de 2025. Ante los hechos, Miguel Díaz-Canel amenazó a los manifestantes: "Para el vandalismo no habrá impunidad".
Para el próximo jueves 19 de marzo está convocada en Madrid una nueva concentración del exilio cubano en el Paseo de la Castellana 46, bajo el lema "S.O.S. Cuba se nos muere".
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