La periodista cubana Thalía Rosa Alfonso Gómez respondió al vocero del régimen Humberto López, luego de que su nombre apareciera en el programa Razones de Cuba, donde el presentador acusó, sin aportar pruebas verificables, al medio independiente El Toque y a varios periodistas cubanos de ser parte de un supuesto esquema de “tráfico de divisas”, “evasión fiscal” y “guerra económica” financiada desde Estados Unidos.
Thalía, quien asegura no ver “el cirquito” televisivo que conduce López, fue alertada por familiares y amigos de que su imagen había sido asociada a proyectos independientes que el régimen intenta criminalizar.
En una publicación en Facebook, la periodista relató que hace un año agentes de la Seguridad del Estado la acosaron “como a una delincuente”, convirtiendo su vida y la de su familia “en un infierno” por el simple hecho de no poder implicarla en nada.

Ahora, tras aparecer mencionada en la narrativa oficialista, lanzó un mensaje directo a los “agentes que la atienden”:
“Yo también tengo elementos de defensa… y no tengo miedo. Si me quieren provocar, tengan presente que no existen reparos por mi parte para contar qué pasó en realidad. Con pruebas, por mi cuenta, para que no me relacionen con nadie”.
Lo más leído hoy:
Thalía dejó claro que no trabaja para la Seguridad del Estado, como intentaron insinuar las autoridades en su momento, y se burló de la insistencia del aparato represivo por vincularla:
“No trabajo para la Seguridad del Estado porque no me sale de los pies. Supérenlo”.
También lanzó un dardo directo a Humberto López:
“Aunque a ustedes no les dio el deseo de darme el papelito sin más, yo soy más periodista que Humbertico de aquí a China”.
El programa que desató la polémica
En la más reciente emisión de Razones de Cuba, Humberto López repitió el discurso que el canciller Bruno Rodríguez presentó semanas atrás en la ONU, señalando que El Toque, un medio que publica la tasa informal del dólar, euro y MLC en Cuba, sería parte de una “operación de guerra económica” para “deprimir el ingreso de la población” y “desestabilizar la economía”.
El presentador mostró documentos sin verificar, imágenes fragmentadas y declaraciones editadas para intentar probar que El Toque recibe fondos estadounidenses para manipular la economía cubana.
Entre las personas mencionadas en el reportaje, aparece Thalía, presentada como parte de un entramado de “proyectos ilegales” financiados desde el exterior.
Sin embargo, el programa no ofreció una sola prueba concluyente. Tampoco explicó por qué un medio independiente sería responsable de la devaluación del peso en un país donde el Estado controla todas las palancas financieras, y donde las tiendas en dólares creadas por el propio gobierno empujaron a la población a una carrera desesperada por las divisas.
Un ataque en medio de la crisis más profunda del país
La ofensiva contra El Toque y otros periodistas independientes surge en el peor momento económico que Cuba ha vivido en décadas con inflación descontrolada, apagones interminables, escasez crónica y un colapso del sistema monetario que el gobierno no ha logrado contener.
En vez de asumir responsabilidades, el régimen recurre a su vieja estrategia de culpar a medios, activistas, influencers o emigrados.
Los principales órganos oficialistas replicaron la narrativa de López. En redes, sin embargo, el discurso propagandístico naufragó rápidamente.
El Toque y otros activistas responden con ironía y argumentos
Tras la emisión del programa, El Toque respondió con un texto titulado “Reflexiones inmediatas”, donde desmontó las acusaciones con sarcasmo:
“Hay más racionalidad en quienes creen que la Tierra es plana que en quienes depositan su fe ciega en Humberto López”.
La activista Amelia Calzadilla también reaccionó con dureza, recordando que el alza del dólar se debe a la escasez de divisas y a la creación de tiendas en moneda dura:
“Pensar que la divisa sube porque El Toque informa sus precios es como creer que te enfermas porque te hicieron una prueba de laboratorio”.
Preguntas frecuentes sobre el ataque del régimen cubano a periodistas independientes
¿Por qué el régimen cubano ataca a periodistas independientes como Thalía Alfonso?
El régimen cubano ataca a periodistas independientes como Thalía Alfonso para desacreditar y silenciar voces críticas que exponen las fallas del sistema. El gobierno utiliza acusaciones infundadas de conspiración y manipulación económica para desviar la atención de sus políticas fallidas. Esto forma parte de una estrategia más amplia de criminalización del periodismo independiente, especialmente en un contexto de crisis económica severa.
¿Qué acusa el régimen a El Toque y cómo ha respondido el medio?
El régimen acusa a El Toque de manipular la tasa de cambio en el mercado informal para desestabilizar la economía cubana. El Toque ha respondido que su metodología es transparente y científica, y que no participa en el mercado ni manipula sus dinámicas. El medio asegura que solo informa sobre las tasas reales basándose en datos verificables, y que su labor es una respuesta a la falta de estadísticas oficiales fiables.
¿Cómo ha reaccionado Thalía Alfonso a las acusaciones del programa Razones de Cuba?
Thalía Alfonso ha respondido con firmeza a las acusaciones del programa Razones de Cuba, señalando que no tiene miedo y que está preparada para defenderse con pruebas. Ha dejado claro que no trabaja para la Seguridad del Estado y rechaza las insinuaciones del régimen. Su respuesta subraya su integridad como periodista y su compromiso con la verdad, a pesar del acoso y la criminalización que enfrenta.
¿Por qué el régimen culpa a El Toque de la crisis económica en Cuba?
El régimen culpa a El Toque de la crisis económica en Cuba como una táctica para desviar la atención de su propia responsabilidad. El gobierno intenta atribuir la inflación y la devaluación del peso a un supuesto complot mediático, ignorando las causas estructurales internas de la crisis. Esta narrativa busca encontrar un chivo expiatorio en lugar de abordar las verdaderas fallas del modelo económico centralizado que ha colapsado la economía cubana.
Archivado en: