La Secretaría de Marina de México (SEMAR) confirmó este domingo que las embarcaciones Friendship y Tiger Moth, que habían sido reportadas como desaparecidas en el Caribe, arribaron y atracaron de manera segura en el puerto de La Habana, Cuba.
A través de un mensaje publicado en su cuenta oficial en la red social X, la institución informó que ambos catamaranes completaron su travesía sin incidentes, luego de haber sido localizados en alta mar días antes.
“Las embarcaciones tipo catamarán ‘Friendship’ y ‘Tigermoth’ arribaron y atracaron de manera segura en el puerto de La Habana, Cuba, tras su localización en la mar. Se mantuvo seguimiento y coordinación con las autoridades correspondientes para su arribo seguro a puerto”, señaló la SEMAR.
El anuncio pone fin a varios días de incertidumbre en torno al paradero de las naves, que formaban parte del convoy solidario “Nuestra América” y transportaban ayuda humanitaria hacia la isla, incluyendo alimentos, medicamentos y otros insumos esenciales.
Durante la operación, autoridades mexicanas activaron un dispositivo de búsqueda y rescate y coordinaron esfuerzos con varios países.
La situación había generado confusión informativa, luego de que versiones preliminares indicaran que los veleros ya habían llegado a Cuba, mientras continuaban las labores de localización en el mar.
Polémicas en torno al convoy
El llamado Convoy “Nuestra América”, una iniciativa internacional que llevó ayuda humanitaria a Cuba, ha estado rodeado de críticas y controversias desde su llegada a la isla.
Diversos sectores han cuestionado el carácter político y mediático de la iniciativa, señalando que proyecta una imagen de solidaridad que podría beneficiar al gobierno cubano sin abordar las causas estructurales de la crisis.
También se ha criticado la desconexión entre las condiciones en que se movilizaron los participantes y la realidad cotidiana de la población, marcada por apagones, escasez y limitaciones en el transporte.
En redes sociales y espacios públicos, la llegada del convoy provocó numerosas reacciones críticas, con dudas sobre el impacto real de la ayuda enviada. Algunas voces incluso han calificado la iniciativa como una forma de “turismo ideológico” o un ejercicio de visibilidad política más que una asistencia efectiva.
Estas polémicas han acompañado el desarrollo del convoy y han marcado la percepción pública de una operación que, aunque presentada como humanitaria, ha generado un intenso debate dentro y fuera de Cuba.
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