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El Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) otorgó el Premio Nacional de Cine 2026 al crítico, historiador y gestor cultural Luciano Castillo.
En la jornada también se rindió homenaje al centenario del cineasta Julio García Espinosa e incluyó la exhibición restaurada del clásico “Aventuras de Juan Quin Quin”.
Castillo (Camagüey, 1955) ha desarrollado una larga trayectoria dentro de las instituciones culturales del Estado cubano, consolidándose como una de las figuras más reconocidas en la preservación y divulgación del cine nacional.
Actualmente dirige la Cinemateca de Cuba, entidad adscrita al ICAIC, desde donde ha impulsado labores de archivo, restauración y programación cinematográfica.
El galardón, entregado por el ministro de Cultura del régimen cubano, Alpidio Alonso Grau y el presidente del ICAIC, Alexis Triana, reconoce una carrera que comenzó en el movimiento cineclubista en las décadas de 1980 y 1990, particularmente con la fundación del cineclub “Glauber Rocha” en Camagüey.
Posteriormente, Castillo ocupó responsabilidades en la Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV), donde dirigió la mediateca “André Bazin”, y participó en espacios de divulgación audiovisual en medios oficiales.
Más que un crítico en el sentido tradicional, su perfil ha estado marcado por el trabajo historiográfico y la mediación cultural, centrado en la memoria del cine cubano.
Su obra ha contribuido a sistematizar etapas, autores y procesos clave de la cinematografía nacional, especialmente a partir del surgimiento del ICAIC tras 1959.
La entrega del premio se produce en un contexto complejo para el audiovisual cubano, atravesado por debates sobre censura, producción independiente y reformas institucionales.
Sin embargo, Castillo ha mantenido un perfil público discreto, sin protagonizar controversias ni asumir posiciones visibles en los principales conflictos del sector.
En los últimos años, el sector audiovisual cubano ha estado marcado por tensiones crecientes, visibilizadas por la Asamblea de Cineastas Cubanos (ACC), un espacio que ha denunciado problemas estructurales como la censura, la falta de un marco legal para la producción independiente y prácticas de exclusión dentro de las instituciones.
Estas demandas han evidenciado la fractura entre una parte del gremio que reclama mayor autonomía creativa y un aparato cultural estatal que mantiene mecanismos de control sobre la producción y exhibición cinematográfica.
Durante el acto, el ICAIC destacó la “labor sostenida en la conservación del patrimonio fílmico” de Castillo y su aporte a la formación de públicos.
El reconocimiento reafirma su papel como una figura clave en la continuidad del modelo cultural vinculado al ICAIC, centrado en la preservación histórica y la legitimación del legado cinematográfico de la llamada "revolución".
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