La nave espacial Orión de la misión Artemis II abandonó la órbita terrestre este jueves y puso rumbo a la Luna, convirtiéndose en la primera misión tripulada en alcanzar las inmediaciones del satélite natural en más de medio siglo.
Sin embargo, antes de abandonar la órbita terrerestre debieron superar un contratiempo poco glamuroso: el inodoro de la nave Orión dejó de funcionar.
La maniobra de inyección translunar duró cinco minutos y 49 segundos y requirió un cambio de velocidad de 388 metros por segundo para que la cápsula escapara de la órbita terrestre.
Con este hito, los cuatro astronautas a bordo -el comandante Reid Wiseman, el piloto Victor Glover, la especialista de misión Christina Koch y el canadiense Jeremy Hansen- se convirtieron en los primeros seres humanos en salir de la órbita terrestre desde que la tripulación del Apolo 17 viajara a la Luna en 1972.
Pero antes de ese momento histórico, la misión vivió su primer susto: pocas horas después del lanzamiento, el inodoro de la nave dejó de funcionar.
Christina Koch fue quien reportó el problema al Centro de Control: "El inodoro se ha apagado solo y tengo una luz ámbar de avería parpadeando."
Técnicos en tierra guiaron a la tripulación para resolver el fallo de forma remota, y el sistema fue restablecido horas después.
Fue la propia Koch quien lideró la reparación, y en una rueda de prensa celebrada este viernes asumió el apodo con orgullo.
"Soy la fontanera espacial. Me enorgullece llamarme la fontanera espacial", comentó en risas.
La astronauta explicó que el inodoro es probablemente "el equipo más importante a bordo" y que toda la tripulación respiró aliviada cuando resultó ser un problema menor.
"Originalmente pensamos que podría haber algo obstruyendo el motor, pero resultó estar bien. Fue solo un problema de cebado, de haber estado inactivo mucho tiempo y necesitar calentarse. Por suerte, todo sistemas en marcha", reveló.
El Centro de Control también celebró la solución a su manera.
"Nos complace informar de que el inodoro ya está listo para su uso. Recomendamos dejar que el sistema alcance su velocidad de funcionamiento antes de verter líquido", aconsejaron.
La nave Orión lleva instalado un sistema de gestión de residuos de titanio, variante mejorada del utilizado en la Estación Espacial Internacional, que emplea un tubo de aire para extraer los residuos: los líquidos se liberan al espacio y los sólidos se conservan para análisis médicos posteriores.
Tras superar el contratiempo y completar la maniobra de inyección translunar, el director de la NASA, Jared Isaacman, celebró en su cuenta de X que los cuatro astronautas "van camino a la luna".
Lori Glaze, administradora asociada interina de la Dirección de Misiones de Desarrollo de Sistemas de Exploración, fue más solemne: "por primera vez desde el Apolo 17 en 1972, los humanos han abandonado la órbita terrestre. Este es un momento trascendental y nos enorgullece compartirlo con el mundo".
A diferencia del Apolo 17, Artemis II no alunizará: su objetivo es validar los sistemas de la nave Orión con tripulación humana antes de las misiones de alunizaje previstas para el programa.
El sobrevuelo lunar está programado para el lunes 6 de abril, cuando los astronautas fotografiarán zonas de la cara oculta de la Luna nunca antes vistas directamente por seres humanos, antes de regresar a la Tierra y amerizar en el Océano Pacífico, frente a la costa de San Diego, el 10 de abril.
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