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Donald Trump volvió a encender la polémica religiosa este miércoles al republicar en su red social Truth Social una imagen generada con inteligencia artificial en la que aparece siendo abrazado por Jesucristo, con una bandera estadounidense de fondo.
La publicación fue originalmente compartida por una cuenta afín llamada "Irish for Trump" e incluía un mensaje que sugería que Dios estaría jugando la carta Trump frente a monstruos satánicos y "asesinos de niños".
Al repostearla, Trump añadió su propio comentario: "Puede que a los lunáticos de la izquierda radical no les guste esto, ¡pero a mí me parece bastante bonito!"
La imagen muestra al presidente frente a un micrófono, con los brazos de Jesús rodeándolo en una postura de protección o bendición, y la bandera estadounidense al fondo.
Esta nueva publicación llega apenas dos días después de que Trump eliminara silenciosamente otra imagen aún más polémica: el pasado domingo, durante la Semana de Pascua, había compartido una imagen de IA en la que aparecía directamente personificado como Jesucristo, imponiendo las manos sobre un enfermo.
Aquella primera imagen duró apenas unas 12 horas antes de ser borrada, tras generar un rechazo inusual incluso entre sus propios aliados religiosos conservadores.
El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, reconoció públicamente que le pidió a Trump que la eliminara: "Sí le pedí que la borrara", dijo a periodistas.
Trump insistió en que la imagen del domingo no lo representaba como Cristo sino como un "médico de la Cruz Roja que ayuda a la gente a mejorar", mientras que el vicepresidente JD Vance la defendió como una "broma" que Trump retiró "porque se dio cuenta de que muchas personas no entendían su sentido del humor".
La reacción entre figuras religiosas conservadoras fue contundente.
La comentarista cristiana protestante Megan Basham calificó la primera imagen de blasfemia e indignante, y exigió que Trump pidiera perdón "al pueblo estadounidense y luego a Dios".
Isabel Brown, presentadora de un podcast católico, la describió como "repugnante e inaceptable" y una "profunda interpretación errónea del verdadero renacimiento de la fe en Cristo".
La nueva imagen de este miércoles -Trump abrazado por Jesús en lugar de Trump como Jesús- parece ser una respuesta calculada a esas críticas: mantiene el simbolismo religioso pero evita la comparación directa con Cristo.
Sin embargo, volvió a generar rechazo entre sectores católicos.
Todo esto ocurre en el marco de un agrio enfrentamiento entre Trump y el papa León XIV, el primer pontífice nacido en Estados Unidos, quien ha criticado abiertamente la guerra entre ese país e Israel contra Irán y ha pedido un cese al fuego.
Trump atacó al Papa en Truth Social llamándolo débil con el crimen y terrible en política exterior, y sugirió que León XIV solo fue elegido papa para "lidiar con Trump".
El Papa respondió desde un vuelo a África: "No tengo ningún temor de la administración Trump ni de expresar con claridad el mensaje del Evangelio".
Este patrón de imágenes de IA con simbolismo grandioso es recurrente en Trump: en mayo de 2025 se publicó a sí mismo vestido como Papa; en julio de 2025, la Casa Blanca difundió una imagen suya como Superman; y en febrero de 2025 compartió una portada falsa de la revista Time con el texto "Larga vida al rey".
El conflicto con la comunidad religiosa llega a seis meses de las elecciones de mitad de mandato de noviembre de 2026, en un momento en que Trump enfrenta bajos índices de aprobación y la disensión de su base por la guerra con Irán, precisamente cuando los votantes religiosos han sido históricamente uno de los pilares más leales de su coalición electoral.
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