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Un proyecto de desarrollo local propone introducir triciclos eléctricos para recoger desechos sólidos en la ciudad de Guantánamo, donde la acumulación de basura en las calles se ha convertido en una preocupación recurrente para la población.
De acuerdo con un reporte del periódico oficial Venceremos, la acumulación de basura en la oriental urbe resulta un problema cada vez más visible para los residentes, con cúmulos de desechos que llegan a aparecer dos o tres veces en una misma cuadra y que generan malos olores y deterioro del entorno urbano.
La situación responde a varios factores que afectan el servicio de recogida de residuos, entre ellos la escasez de combustible, las dificultades en la gestión del sistema de limpieza y la falta de higiene pública, un conjunto de problemas que ha terminado por afectar la imagen de la ciudad como espacio higiénico.
Ante ese escenario, autoridades y actores económicos impulsan una alternativa que busca aliviar el problema mediante un Proyecto de Desarrollo Local (PDL) denominado Energía alternativa al servicio de la recolección de desechos sólidos en el municipio de Guantánamo.
La propuesta plantea utilizar triciclos eléctricos especializados en la recogida de basura, respaldados por paneles solares que permitirían recargar las baterías, sin depender del Sistema Electroenergético Nacional.
Según el proyecto, estos vehículos tendrían mayor autonomía y capacidad de operación incluso en medio de las actuales limitaciones energéticas.
Además del sistema de recarga integrado en los triciclos, el plan contempla instalar paneles solares en el techo del parqueo de los vehículos, con una capacidad de generación de 10 kilovatios y respaldo mediante baterías.
El proyecto sería gestionado por la mipyme R&R Soluciones Tecnoecológicas SURL (R&R Soltec), vinculada también a actividades comerciales como ferretería y servicios de cafetería.
Las primeras acciones se prevén en las zonas centro y centro-sur de la ciudad, con la posibilidad de extender el servicio hacia otros barrios en etapas posteriores.
La iniciativa ha sido presentada como una solución viable para aliviar el problema de la basura en la capital provincial, en un contexto marcado por limitaciones económicas y por el deterioro de varios servicios básicos.
Sin embargo, el propio diseño del proyecto también plantea interrogantes sobre su funcionamiento a largo plazo.
Uno de los puntos señalados es la posible dependencia de un circuito cerrado de suministro y mantenimiento, ya que el actor privado involucrado sería quien proveería piezas de repuesto, reparación y otros servicios asociados al sistema.
En caso de fluctuaciones de precios en el mercado internacional o dificultades económicas para la empresa, surge la duda sobre si los costos podrían trasladarse al servicio o si la mipyme asumiría esas pérdidas para mantener la operación sin afectar a la población.
Otro riesgo señalado es la eventual dependencia estructural del proyecto respecto al actor privado que lo impulsa. Si la empresa dejara de ser rentable o enfrentara dificultades financieras, el funcionamiento del propio sistema de recogida de basura podría verse comprometido.
Recurrir a los triciclos eléctricos para servicios comunales sigue una tendencia extendida por varias provincias cubanas. En febrero, en La Habana se reorganizaron 72 triciclos eléctricos de carga para la recogida de residuos sólidos, lo que incrementó la recuperación de materias primas en 39 toneladas semanales.
En el propio mes, en Villa Clara se incorporaron 10 triciclos eléctricos nuevos para apoyar la recogida de desechos ante la escasez de diésel.
Ante la acumulación, residentes de varias provincias han optado por quemar la basura en la vía pública, con graves riesgos sanitarios como la proliferación de enfermedades respiratorias.
El gobierno cubano ha respondido con medidas que evidencian la profundidad de la crisis. En marzo, el ministro de Trabajo y Seguridad Social anunció la reubicación de trabajadores en interrupción laboral hacia tareas de recogida de basura, medida que generó indignación entre los afectados.
Asimismo, el primer ministro Manuel Marrero llegó a pedir a los cubanos que recogieran la basura con la consigna "Vamos a seguir echando la pelea".
Especialistas advierten que la combinación de falta de recursos, deterioro de equipos, escasez de contenedores y déficit de personal hace imposible un manejo sostenible de los residuos en Cuba.
Preguntas frecuentes sobre el uso de triciclos eléctricos en la recogida de basura en Guantánamo
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué se implementarán triciclos eléctricos para la recogida de basura en Guantánamo?
La implementación de triciclos eléctricos busca aliviar el problema de acumulación de basura en Guantánamo debido a la escasez de combustible y dificultades en la gestión del sistema de limpieza. Estos triciclos estarán equipados con paneles solares para operar de manera más autónoma.
¿Qué beneficios traerá el uso de triciclos eléctricos para la gestión de residuos?
Los triciclos eléctricos permitirán una mayor autonomía y capacidad de operación en medio de las limitaciones energéticas actuales. Al estar equipados con paneles solares, no dependerán del Sistema Electroenergético Nacional, lo que mejora la sostenibilidad del servicio.
¿Quién gestionará el proyecto de triciclos eléctricos en Guantánamo?
El proyecto será gestionado por la mipyme R&R Soluciones Tecnoecológicas SURL (R&R Soltec), que también está involucrada en actividades comerciales como ferretería y servicios de cafetería. Esta empresa será responsable de proveer piezas de repuesto, reparaciones y otros servicios asociados al sistema.
¿Cuáles son los riesgos asociados al proyecto de triciclos eléctricos para la recogida de basura?
Uno de los riesgos señalados es la dependencia estructural del proyecto respecto al actor privado que lo impulsa. Si la empresa encargada enfrenta dificultades financieras, el funcionamiento del sistema de recogida de basura podría verse comprometido.
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