El presidente Donald Trump ofreció una rueda de prensa en la madrugada del domingo desde la sala de prensa de la Casa Blanca, tras el tiroteo que interrumpió la Cena Anual de Corresponsales celebrada la noche del sábado en el hotel Washington Hilton de Washington D.C., y llamó a los estadounidenses a «resolver sus diferencias».
Trump, la primera dama Melania Trump y el vicepresidente JD Vance fueron evacuados del estrado de inmediato después de que sonaran los disparos, según confirmó el propio presidente ante los medios.
En su intervención, Trump invocó los dos intentos de asesinato previos en su contra para contextualizar el nuevo ataque: «Como saben, esta no es la primera vez en los últimos años que nuestra república ha sido atacada por un aspirante a asesino que buscaba matar. En Butler, Pensilvania, hace menos de dos años, todos conocen esa historia, y en Palm Beach, Florida, unos meses después, estuvimos cerca, de verdad».
El presidente destacó la condena bipartidista del incidente y subrayó el clima de unidad que, según dijo, se vivió entre los asistentes: «Sin embargo, todos en esa sala... había una tremenda cantidad de amor y unión».
El tirador abrió fuego al menos seis veces en el lobby del hotel con lo que el periodista de CNN Wolf Blitzer, testigo presencial, describió como «un arma muy seria», desde pocos metros de distancia.
El Servicio Secreto neutralizó y detuvo al agresor en el lobby antes de que pudiera llegar al salón principal, donde se encontraban aproximadamente 2,600 personas, entre ellas el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Defensa Pete Hegseth y la directora de Inteligencia Nacional Tulsi Gabbard.
Un agente del Servicio Secreto resultó herido, aunque su equipo protector evitó consecuencias graves. No se reportaron víctimas fatales ni heridos entre los invitados.
Minutos después del incidente, Trump había publicado en Truth Social que el tirador había sido «detenido» y elogió a las fuerzas de seguridad por actuar «rápida y valientemente».
Era la primera vez que Trump asistía como presidente en funciones a la Cena de Corresponsales; había boicoteado el evento durante todo su primer mandato entre 2017 y 2021, y también en 2025.
El tiroteo del sábado representa el tercer ataque o intento de ataque contra Trump en menos de dos años, tras el atentado del 13 de julio de 2024 en Butler, Pensilvania —donde una bala rozó su oreja derecha y murió un espectador— y el del 15 de septiembre de 2024 en West Palm Beach, Florida, donde agentes del Servicio Secreto neutralizaron a un hombre armado con un fusil de asalto cerca del club de golf del entonces candidato.
Trump cerró su intervención ante la prensa con un gesto inusual de reconocimiento hacia los medios: «Han sido muy responsables en su cobertura».
La presidenta de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca informó que el evento se reprogramará en un plazo de 30 días.
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