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Un nuevo informe del Centro de Investigación Económica y de Políticas (CEPR), con sede en Estados Unidos, establece una relación causal directa entre el endurecimiento de las sanciones estadounidenses contra Cuba desde 2017 y el dramático aumento de la mortalidad infantil en la isla, que pasó de 4.0 por cada 1,000 nacidos vivos en 2018 a 9.9 en 2025, un incremento de 148%.
El estudio, elaborado por Alexander Main, Joe Sammut, Mark Weisbrot y Guillaume Long, estima que de haberse mantenido la tasa de 2018, aproximadamente 1,800 bebés menos habrían muerto desde entonces.
Este deterioro contrasta con la tendencia regional: hasta hace poco, Cuba tenía una de las tasas de mortalidad infantil más bajas del hemisferio occidental, incluso inferior a la de Estados Unidos, que en 2015 registraba 5.8 muertes por cada 1,000 nacidos vivos frente a 4.3 en Cuba.
El informe señala que el endurecimiento del embargo durante la primera administración Trump, la decisión de Biden de mantener esas políticas, y la profundización de las sanciones durante la segunda administración Trump —incluido un bloqueo de combustible— «es muy probablemente la causa principal de la actual crisis económica y humanitaria en Cuba, considerada ampliamente como la peor en la historia contemporánea de la isla».
Entre las medidas más dañinas identificadas figuran la Lista de Entidades Restringidas de Cuba (2017), la reducción del umbral de contenido estadounidense en exportaciones del 25% al 10% en octubre de 2019, las restricciones al turismo y los cruceros, la reinclusión de Cuba en la lista de patrocinadores del terrorismo en enero de 2021, y las sucesivas restricciones a las remesas familiares.
El impacto económico es contundente: los ingresos por turismo cayeron 59%, de 3,200 millones de dólares en 2017 a 1,300 millones en 2024; las remesas bajaron 42%, de 4,000 millones en 2018 a 2,300 millones en 2024; y las importaciones de bienes se redujeron 30%.
Investigadores del CEPR visitaron instalaciones de salud en Cuba en 2024 y confirmaron que los importadores médicos cubanos ya no podían obtener a precios accesibles insumos básicos como jeringas, inhaladores o solución salina, ni equipos como sistemas de imágenes y ultrasonido.
El colapso del sistema sanitario cubano tiene también dimensiones internas: entre 2021 y 2022 emigraron más de 12,000 médicos, 7,414 enfermeras y 3,000 dentistas, con salarios que rondan los 16 dólares mensuales.
Desde enero de 2026, el bloqueo de facto al suministro de petróleo venezolano ha agravado la situación. Según reportó NBC en marzo pasado, 300 ambulancias están paralizadas por falta de combustible o repuestos, con solo 25 ambulancias eléctricas para toda la isla, mientras los apagones interrumpen el funcionamiento de incubadoras y ventiladores para recién nacidos.
La mortalidad infantil en Cuba ha crecido de forma sostenida en los últimos años. La Habana registró en enero de 2026 una tasa de 14 muertes por cada 1,000 nacidos vivos, la más alta del país en más de dos décadas.
El debate sobre la responsabilidad relativa del embargo frente a las políticas internas del régimen ha cobrado fuerza. Un académico cubanoamericano criticó un artículo del New York Times por atribuir el colapso casi exclusivamente al bloqueo de combustible, ignorando décadas de deterioro estructural provocado por la dictadura.
El ministro de Salud cubano admitió el colapso del sistema en julio de 2025, y en febrero de 2026 reconoció que solo se cubre el 30% del cuadro básico de medicamentos.
El CEPR concluye que «es muy probable que la tasa de mortalidad infantil de Cuba haya aumentado significativamente desde diciembre de 2025», cuando ya había alcanzado 9.9 por cada 1,000 nacidos vivos, y advierte que otros indicadores clave como la esperanza de vida y la mortalidad materna también se han deteriorado desde comienzos de este año.
Preguntas frecuentes sobre el aumento de la mortalidad infantil en Cuba y sus causas
CiberCuba te lo explica:
¿Cómo ha afectado el embargo de Estados Unidos a la mortalidad infantil en Cuba?
El endurecimiento del embargo estadounidense desde 2017 ha sido identificado como una causa principal del aumento de la mortalidad infantil en Cuba. Según un informe del Centro de Investigación Económica y de Políticas (CEPR), la tasa de mortalidad infantil en Cuba aumentó de 4.0 por cada 1,000 nacidos vivos en 2018 a 9.9 en 2025. Entre las medidas más perjudiciales para Cuba se incluyen restricciones al turismo, remesas y exportaciones con contenido estadounidense.
¿Cuáles son otras causas del colapso del sistema de salud cubano?
El colapso del sistema de salud cubano se debe también a problemas internos como la corrupción, desinversión y mala gestión. Desde 2010, se han cerrado múltiples hospitales y consultorios, y el éxodo de médicos ha agravado la situación. Además, la falta de medicamentos e insumos básicos ha afectado la atención sanitaria, y estas deficiencias se ven reflejadas en el aumento de la mortalidad infantil y materna.
¿Cuál ha sido el impacto del embargo en el suministro de petróleo a Cuba?
El embargo ha afectado severamente el suministro de petróleo a Cuba, agravando la crisis energética en la isla. Las importaciones de petróleo cayeron un 35% en 2025 en comparación con 2024, lo que ha causado apagones y ha afectado el funcionamiento de hospitales y otros servicios esenciales. El bloqueo al suministro de petróleo venezolano también ha contribuido a esta escasez.
¿Qué medidas ha tomado Cuba ante esta crisis sanitaria?
El gobierno cubano ha implementado planes de emergencia para intentar mitigar la crisis sanitaria, pero con resultados limitados. El ministro de Salud Pública ha reconocido que el sistema está al borde del colapso. Aunque se han realizado esfuerzos para fortalecer el sistema de salud, la escasez de recursos y la continua emigración de personal médico han dificultado la mejora de los servicios.
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