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El sacerdote católico Leandro NaunHung, párroco de la parroquia San José Obrero en Santiago de Cuba, denunció públicamente el robo de los utensilios de cocina de su comedor comunitario, que alimenta a niños y familias vulnerables de la zona.
Según relató una residente que elabora los alimentos, los ladrones saltaron la cerca de la propiedad y se llevaron dos palanganas, un recipiente grande para agua potable y el caldero con el que se cocinaba el arroz para los pequeños del barrio.
"Lo dejé detrás en la casa pero nunca en la vida se habían metido, porque pensábamos que estaba bien cerrado. Pero saltaron la cerca...", detalló la anciana a NaunHung en un video publicado en Facebook.
A pesar de la gravedad del hecho, el sacerdote optó por mantener la calma y el humor, aunque no ocultó su malestar.
"¿No habrá sido un sabotaje al comedor tuyo de los niños?", a lo que la señora respondió: "Así mismo, Padre".
Pese a todo, NaunHung se comprometió a buscar una solución: "Vamos a conseguir otro caldero. No es fácil".
El párroco apoya iniciativas solidarias de sus feligreses, instándolos a no caer en la resistencia pasiva y destacando la importancia de la resiliencia y el cambio como respuesta a las adversidades.
En sus redes sociales suele compartir los videos de cómo los miembros de la Iglesia, gente también muy humilde, trabaja en proyectos de ayuda a niños y personas vulnerables en los campos santiagueros.
NaunHung hace énfasis en la resiliencia como la clave para superar las dificultades, diferenciándola de la resistencia que, según él, lleva al agotamiento: "Resistencia lleva al final a explotar... No se trata de resistir, sino de cambiar".
El robo del caldero con el que se cocinaba a los niños de su comunidad condensa, en un hecho, el estado de descomposición social al que 67 años de dictadura comunista han llevado a Cuba: un sacerdote que suple con trabajo voluntario lo que el Estado no garantiza, convertido en blanco de una delincuencia que crece sin freno mientras el régimen mira hacia otro lado.
Tras el huracán Melissa, en noviembre de 2025, el cura pronunció una reflexión en la que responsabilizó a la pobreza estructural -y no al ciclón- de que miles de familias se quedaran sin techo.
En marzo pasado, documentó los fogones de leña instalados en balcones de edificios en Santiago de Cuba ante la ausencia total de electricidad y gas doméstico, en una imagen que resumió la profundidad de la crisis energética.
El robo a su comunidad no es un hecho aislado. Santiago de Cuba atraviesa una ola delictiva sin precedentes, que incluye el saqueo de una guardería infantil privada el 1 de abril, y el asalto al cabaret Tropicana el 24 de marzo, donde fue herido un custodio y los almacenes vaciados.
Según el Observatorio Cubano de Auditoría Ciudadana, en 2025 se registraron 2,833 delitos verificados en Cuba, un 115 % más que en 2024, con los robos como delito predominante: 1,536 casos.
Santiago de Cuba fue la cuarta provincia más afectada del país, con 323 delitos registrados. La Policía ha mostrado una inacción sistemática, con demoras de hasta 10 horas en responder llamadas de emergencia, mientras prioriza la represión política sobre la seguridad ciudadana.
Preguntas frecuentes sobre el incremento de la delincuencia en Santiago de Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Qué sucedió con el comedor comunitario de la parroquia San José Obrero en Santiago de Cuba?
Ladrones robaron el caldero con el que se cocinaba arroz para los niños de la comunidad, así como otros utensilios de cocina. El sacerdote Leandro NaunHung denunció el hecho, que afecta directamente a los niños y familias vulnerables que dependen de este comedor.
¿Qué acciones ha tomado el sacerdote Leandro NaunHung tras el robo en su comunidad?
A pesar de la gravedad del robo, el sacerdote se comprometió a conseguir otro caldero para que los niños no se queden sin comida. NaunHung mantiene su compromiso de atender a las necesidades de su comunidad a pesar de los desafíos.
¿Cómo ha afectado la ola delictiva actual a Santiago de Cuba?
Santiago de Cuba ha enfrentado una ola delictiva sin precedentes, con robos en guarderías, asaltos a cabarets y otros incidentes violentos. La creciente inseguridad refleja el colapso del Estado en su función de proteger a los ciudadanos.
¿Cuál es la tendencia delictiva en Cuba en los últimos años?
Los delitos en Cuba han aumentado significativamente, con un incremento del 115% en 2025 respecto a 2024. Los robos son el delito más frecuente, con un aumento del 479% en comparación con 2023, y Santiago de Cuba es una de las provincias más afectadas.
¿Qué factores contribuyen al aumento de la delincuencia en Santiago de Cuba?
El aumento de la delincuencia se debe a varios factores, incluido el colapso de los servicios básicos y la falta de respuesta efectiva de las autoridades. Además, la represión política se prioriza sobre la seguridad ciudadana, dejando a los cubanos desprotegidos ante la delincuencia.
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