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Un cubano fue arrestado tras robar aceite dieléctrico de un transformador en Jagüey Grande, provincia de Matanzas, un hecho que dejó sin electricidad a más de 4,400 viviendas y afectó servicios esenciales como un hospital y un policlínico.
De acuerdo con el perfil oficialista en Facebook Con Todos la Victoria, “en la madrugada de unos días atrás, desconocidos entraron a la subestación de 33 KV del vivero forestal… forzaron el transformador y se llevaron unos cuantos litros de aceite dieléctrico”, un componente indispensable para el funcionamiento del equipo.
La acción dejó "sin servicio a 4,429 viviendas, además del hospital, un policlínico y el centro de higiene de la localidad”, lo que la fuente oficialista calificó de “salvajada”.
El detenido fue identificado como José Antonio Dorticós Zamora, quien presuntamente sustrajo varios litros del líquido en la citada subestación eléctrica ubicada cerca del vivero forestal, a la salida de la autopista del citado municipio.
La magnitud del apagón obligó a ejecutar maniobras de emergencia para evitar un colapso mayor en los servicios básicos.
Según la información oficial, técnicos del sistema eléctrico trabajaron contrarreloj para restablecer el servicio, logrando una solución provisional a través la conexión a otro circuito.
Sin embargo, esta alternativa solo permitió garantizar un suministro mínimo y temporal, insuficiente para cubrir la demanda total de la zona.
Las investigaciones condujeron hasta la vivienda del sospechoso, donde se hallaron pruebas que lo vinculan directamente con el hecho. Entre ellas, prendas de vestir y calzado contaminados con el aceite sustraído.
Según la versión oficial, “el tipo en su casa tenía botas de goma y ropa manchada del aceite robado; y de ahí a que reconociera el hecho, el brinco fue corto”.
La confesión habría sido determinante para avanzar en el proceso penal.
El acusado “se enfrenta a la Justicia por tan inescrupuloso accionar y allí se definirá su destino”, añadió la publicación oficialista.
El aceite dieléctrico cumple una función crítica en los transformadores eléctricos, ya que actúa como refrigerante y evita el sobrecalentamiento de los equipos.
Sin este componente, el transformador queda prácticamente inservible y expuesto a fallos que pueden derivar en daños irreparables o incluso incendios.
Un delito tipificado como sabotaje
Las autoridades han calificado el hecho como sabotaje, una figura recogida en el artículo 125 del Código Penal cubano, vigente desde mayo de 2022.
Esta normativa establece sanciones de entre siete y quince años de prisión para quienes dañen o interfieran en infraestructuras destinadas a garantizar el suministro de energía.
El marco legal prevé penas aún más severas en casos con consecuencias graves o cuando se emplean medios peligrosos.
En esos escenarios, las sanciones pueden alcanzar hasta 30 años de privación de libertad, cadena perpetua o incluso la pena de muerte, según interpretaciones recientes respaldadas por el Tribunal Supremo Popular.
Robos en aumento en medio de la crisis energética
El caso se enmarca en una tendencia que se ha extendido por toda Cuba en las últimas semanas: el robo de aceite dieléctrico de transformadores.
En este caso, agrava aún más la ya devastadora crisis eléctrica en Matanzas, donde en marzo de 2026 se acumularon hasta 47 horas y 30 minutos consecutivas sin electricidad.
El aceite robado se revende en el mercado negro a hasta 500 pesos cubanos por litro, utilizado como combustible para tractores o como lubricante industrial.
Según datos oficiales, el 100% de los procesados por sabotaje eléctrico entre enero de 2025 y el primer trimestre de 2026 recibieron condenas superiores a 10 años.
El fenómeno no se limita a Matanzas: el pasado sábado, tres hombres fueron procesados por sabotaje en Jatibonico, Sancti Spíritus, tras robar aceite de una subestación; el 19 de abril, el robo de 600 litros en Amancio, Las Tunas, dejó sin luz al 40% de ese municipio; y el 11 de abril, un hombre murió y otro resultó herido en Santiago de Cuba durante un intento similar.
El pasado sábado, el primer ministro Manuel Marrero exigió mano dura contra el robo de aceite dieléctrico, calificándolo como delito de "alta sensibilidad".
Preguntas Frecuentes sobre el Robo de Aceite Dieléctrico en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué es crítico el aceite dieléctrico en los transformadores?
El aceite dieléctrico es esencial para el funcionamiento de los transformadores, ya que actúa como refrigerante y aislante, evitando el sobrecalentamiento y fallos que podrían llevar a incendios o daños irreparables en el equipo.
¿Cuáles son las consecuencias del robo de aceite dieléctrico en Cuba?
El robo de aceite dieléctrico provoca apagones prolongados que afectan a miles de personas y servicios esenciales como hospitales y policlínicos. Además, estos robos aumentan el déficit energético y agravan la crisis eléctrica que vive el país.
¿Qué dice la ley cubana sobre el sabotaje eléctrico?
El sabotaje eléctrico está penado con severidad en Cuba, con sanciones que van desde siete hasta 30 años de prisión, cadena perpetua o incluso la pena de muerte en casos de consecuencias graves o uso de medios peligrosos, según el Código Penal vigente desde mayo de 2022.
¿Cómo afecta a la población el robo de aceite dieléctrico?
El robo de aceite dieléctrico deja a comunidades enteras sin electricidad, afectando la vida cotidiana al interrumpir servicios básicos como el suministro de agua, el transporte y la conservación de alimentos, además de generar un entorno de inseguridad y desconfianza.
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