
Vídeos relacionados:
La periodista cubana exiliada Luz Escobar publica este domingo en el periódico español El Mundo un análisis sobre Cuba, el portaviones y la presión de Donald Trump, en el que argumenta que el error no está en si el presidente estadounidense exagera, sino en leer sus palabras como espectáculo y no como señal. Los cubanos, señala, sufrimos «la angustia de vivir en una sala de espera perpetua donde el reloj parece haberse detenido».
El texto parte de las declaraciones que Trump hizo este fin de semana en una cena privada del Forum Club en West Palm Beach, donde afirmó que el portaviones USS Abraham Lincoln, de regreso de Irán, se detendría «a unas 100 yardas de la costa» cubana hasta escuchar un «muchas gracias, nos rendimos». La advertencia y las recientes medidas firmadas por el mandatario estadounidense colocan la presión de Washington sobre La Habana en niveles sin precedentes.
Escobar reconoce que la reacción casi automática ante cada declaración de Trump ha sido la misma durante meses: «exagera, amenaza, nada va a pasar». Pero advierte que ese cansancio anticipado es precisamente la trampa. «El verdadero riesgo del cuento del niño y el lobo: no que alguien mienta demasiadas veces, sino que cuando dice la verdad, ya nadie está dispuesto a creerle», escribe.
Lo que cambia esta vez, sostiene la periodista, es el contexto. La imagen del portaviones llega después de que la administración Trump acumulara más de 240 sanciones contra el régimen desde enero de 2025, interceptara al menos siete tanqueros petroleros y redujera las importaciones energéticas cubanas entre el 80% y el 90%.
El resultado sobre el terreno es devastador: apagones de más de 20 horas diarias en la mayoría del territorio nacional, una contracción proyectada del PIB del 7,2% para 2026 y un éxodo masivo que vacía el país. «Ya es imposible verlo como una amenaza aislada», escribe Escobar.
Mientras la presión se acumula desde fuera, el régimen mantiene intacto su reflejo más antiguo, la represión, apunta la periodista. El campeón cubano de MMA Spiderman terminó en Villa Marista el 24 de abril tras protestas pacíficas desde el balcón de su vivienda. Y Jonathan David Muir, adolescente de 16 años detenido por las protestas de Morón en Ciego de Ávila, llamaba a sus padres desde prisión: «Papá, por favor, sácame de aquí, ya no puedo más», apunta la articulista.
La respuesta oficial siguió el guion conocido. El presidente Miguel Díaz-Canel respondió a Trump en la red social X calificando la situación de «escala peligrosa y sin precedentes» y proclamando que «ningún agresor encontrará rendición». El canciller Bruno Rodríguez Parrilla declaró que Cuba «no se deja amedrentar». Escobar desmonta esa retórica con una pregunta directa: «¿Qué soberanía defiende un sistema que no puede garantizar luz, comida ni libertad a sus ciudadanos?».
El análisis traza un paralelismo con Venezuela, donde lo que parecía «puro ruido» terminó siendo un proceso acumulativo que puso fin a la presidencia de Nicolás Maduro, capturado por comandos militares estadounidenses el 3 de enero de 2026. Subestimar un proceso por fijarse en su forma más exagerada, advierte Escobar, puede ser el error decisivo.
El texto incorpora también la dimensión histórico-cultural del problema a través del tema "Nuestro día (Ya viene llegando)", de Willy Chirino, himno del exilio cubano desde 1991. Chirino reaccionó en marzo cuando esa frase apareció pintada en un muro de La Habana, en plenas protestas por los apagones. La repetición constante de mensajes de «ahora sí» que nunca se materializan ha «inoculado en los cubanos una ansiedad corrosiva», apunta Escobar.
«Tal vez el lobo no esté a 100 yardas de la costa. Pero en Cuba, esta vez, el terreno no es el mismo y quienes habitan la isla ya no tienen fuerzas para distinguir el aullido de la realidad», concluye la articulista, ganadora del Premio Internacional de Periodismo de EL MUNDO.
Preguntas Frecuentes sobre la Situación Actual en Cuba y la Relación con Estados Unidos
CiberCuba te lo explica:
¿Cómo afecta la presión de Estados Unidos al régimen cubano?
La presión de Estados Unidos ha alcanzado niveles sin precedentes, con más de 240 sanciones desde enero de 2025, lo que ha llevado a una grave crisis energética y económica en Cuba. El país enfrenta apagones prolongados y una contracción económica proyectada del 7,2% para 2026.
¿Cuál es la postura del gobierno cubano ante las amenazas de Trump?
El gobierno cubano, liderado por Miguel Díaz-Canel, ha respondido con retórica de resistencia, afirmando que no habrá rendición ni capitulación y enfatizando la defensa de la soberanía del país. A pesar de ello, la crítica situación interna plantea dudas sobre su capacidad real de resistencia prolongada.
¿Qué impacto tendría la presencia de un portaviones estadounidense cerca de Cuba?
La presencia de un portaviones estadounidense, como el USS Abraham Lincoln, cerca de las costas cubanas podría actuar como un catalizador de tensiones internas y externas. Aunque no se espera una invasión clásica, podría precipitar protestas y fracturas dentro del régimen debido al desgaste interno acumulado.
¿Existe la posibilidad de un cambio de régimen en Cuba?
La administración de Trump está trabajando activamente para provocar un cambio político en Cuba antes de fin de año, viendo una "ventana de oportunidad histórica". Sin embargo, la lealtad del aparato represivo y la falta de oposición organizada complican este escenario, según analistas.
¿Cómo responde la comunidad internacional a la situación en Cuba?
Rusia y China han expresado su respaldo al régimen cubano, calificando las acciones de Washington como "chantaje y amenazas". Mientras tanto, Estados Unidos sigue presionando diplomáticamente a Cuba y busca interlocutores internos dispuestos a negociar una transición política.
Archivado en: