El opositor cubano y exprisionero político José Daniel Ferrer compareció este martes ante una audiencia conjunta de la Comisión de Asuntos Exteriores y la Subcomisión de Derechos Humanos del Parlamento Europeo para denunciar la crisis en Cuba y exigir una respuesta internacional más firme frente al régimen de La Habana.
La comparecencia se produce en el marco de una gira europea de Ferrer en busca de apoyos que comenzó el pasado sábado con su llegada a Madrid y que lo llevará por más de diez países durante aproximadamente un mes.
Ante los eurodiputados, Ferrer abrió su intervención con un agradecimiento directo a la institución: «Sin vuestra solidaridad, difícilmente hubiese salido vivo de las cárceles del régimen comunista».
El líder de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) fue categórico en su diagnóstico: «Cuba vive la peor crisis de su historia moderna. No solo continuamos bajo una férrea dictadura que prohíbe a los cubanos el disfrute de derechos universalmente reconocidos».
Denunció que «el régimen de partido único reprime brutalmente y encarcela en infernales prisiones a quienes se manifiestan contra la opresión, la miseria extrema, la crisis energética, alimentaria, de salud, transporte, vivienda y otros graves problemas que afectan a la mayoría de los cubanos diariamente».
Ferrer dedicó parte de su discurso a describir las condiciones dentro de los centros penitenciarios cubanos, donde según denunció hay prisioneros políticos y miles de presos comunes que sufren «hambre extrema, desnutrición severa, insalubridad, parasitismo, enfermedades infecciosas, falta de la debida atención médica, escasez de medicinas, de agua potable, golpizas, torturas físicas y psicológicas y otros tratos crueles, inhumanos y degradantes».
Como ejemplo emblemático citó el caso de Alexander Díaz Rodríguez, preso político del 11J liberado el 12 de abril tras cumplir íntegramente su condena: «Salió de una cárcel comunista como salieron los prisioneros que sobrevivieron en los campos de concentración de la Alemania nazi. Piel sobre hueso».
Díaz Rodríguez, originario de Cárdenas, Matanzas, perdió entre 25 y 50 kilogramos durante su encarcelamiento en la prisión Kilo 5 y medio de Pinar del Río, donde padeció cáncer de tiroides sin atención médica adecuada, hepatitis B y anemia severa.
Su caso trascendió fronteras cuando el senador republicano Rick Scott mostró sus fotos ante el Senado de Estados Unidos el 29 de abril durante un debate sobre Cuba.
La sesión en la Eurocámara también contó con la participación de Edgar Stuardo Ralón Orellana, presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y relator para Cuba, quien expuso el deterioro de las libertades fundamentales en la isla y el patrón sistemático de violaciones de derechos humanos.
Ferrer exigió a la Unión Europea que ponga fin al Acuerdo de Diálogo Político y de Cooperación con Cuba y que aplique sanciones bajo la Ley Magnitski europea contra los responsables de las violaciones de derechos humanos en la isla.
La víspera de su comparecencia pública, Ferrer ya se había reunido con múltiples eurodiputados en Bruselas para presentar la situación en Cuba y recabar apoyos para el «Acuerdo de Liberación de Cuba», un plan de transición democrática en tres fases firmado el 2 de marzo en Miami por más de 30 organizaciones del exilio.
Ferrer fue desterrado de Cuba en octubre de 2025 junto a su esposa e hijos tras meses de huelga de hambre en prisión para denunciar torturas y condiciones inhumanas. Amnistía Internacional lo declaró prisionero de conciencia sometido a tortura durante ese último encarcelamiento.
Tras Bruselas, Ferrer tiene programadas visitas a Polonia, Suecia y otros países europeos, con el objetivo de consolidar una red de presión internacional que, según sus palabras ante la Eurocámara, respalde a «un bloque de naciones que figura a la vanguardia mundial en cuanto a la defensa de los derechos humanos».
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