El analista Rubén Cortés defendió en una entrevista con Tania Costa para CiberCuba que los cambios económicos deben preceder a los cambios políticos en Cuba, posicionándose en contra de la línea del lobby cubano-estadounidense en Washington, que exige primero un cambio de régimen como condición para cualquier apertura.
«Ese discurso iba muy bien hasta que el lobby cubano en Washington y muchos actores cubanos anticastristas empezaron a presionar y a decir que primero eran los cambios políticos y después los cambios económicos», afirmó Cortés.
El analista aclaró desde el inicio su posición personal: «Yo soy anticastrista. Están mis libros. Se puede consultar. Están firmados. Uno es lo que firma».
Cortés estableció además una distinción conceptual entre dictadura y tiranía que considera clave para entender la naturaleza del régimen cubano.
«Tiranía no es dictadura. Dictadura es cuando hay un ropaje democrático como había en Venezuela, como hay en Venezuela. Tiranía es cuando no hay ningún ropaje y cuando el régimen es un régimen rufián como es el régimen cubano, que encarcela, que impide que los cubanos sean libres, que piensen, que hagan negocio», señaló.
Aun reconociendo esa realidad, Cortés argumentó que la estrategia debe ser pragmática: «Si el cielo te da limones, tienes que hacer limonada».
Para sustentar su postura, el analista recurrió a un argumento de base marxista que él mismo reconoció como tal: «El marxismo lo que dice es que el ser determina la conciencia y que uno piensa como vive. Yo pienso como una persona que vive entre Miami y la Ciudad de México. Tú piensas como una persona que vive en Madrid y un guajiro de Pinar del Río piensa como un guajiro de Pinar del Río».
Esa realidad material, sostuvo, es la que debe transformarse primero para que el cambio político sea posible y sostenible.
«Soy partidario de que primero deben ir los cambios económicos. Los cambios económicos generalmente llevan a los cambios políticos, el dinero se va imponiendo», dijo.
Como ejemplo concreto, Cortés propuso imaginar la llegada de empresas extranjeras a la isla: «Si hay una empresa, la Coca-Cola llega a Cuba y puede hacer negocio y le paga a los cubanos y los cubanos pueden comprarse una Coca-Cola y pueden comprarse un pedazo de pan, un pan con bistec en la esquina, a quien lo venda, a otra empresa privada, creo que es un gran paso para ir resolviendo el problema de 67 años».
En contraste, calificó de inviable la idea de un cambio abrupto de régimen, en un contexto en que Trump ha sugerido que el portaaviones USS Abraham Lincoln podría pasar por Cuba tras concluir operaciones militares.
«Esto de querer que mañana llegue el portaaviones, se lleve a alguien en calzoncillos y mañana llegue un presidente nuevo, que no sé quién va a ser, y se cambió todo... creo que ese arroz con mango, para irnos entendiendo, es muy difícil», afirmó.
Cortés citó la transición democrática española como modelo de referencia, resumiéndola en una frase: «Para que todo cambie, algo debe de permanecer».
El analista también comparó la situación con Venezuela, advirtiendo que Díaz-Canel ya descartó negociar cambios políticos y que los venezolanos en plena transición «están ansiosos» y no transmiten tranquilidad, lo que convierte ese proceso en una lección sobre los riesgos del cambio radical.
La entrevista se produce días después de que Trump firmara el 1 de mayo una orden ejecutiva de sanciones ampliadas contra el régimen cubano, que bloquea activos de funcionarios en Estados Unidos e introduce por primera vez sanciones secundarias contra empresas y bancos extranjeros que operen en sectores estratégicos de la isla.
El canciller cubano Bruno Rodríguez respondió a las presiones de Washington con una frase escueta: «No nos dejamos amedrentar».
Preguntas frecuentes sobre los cambios económicos y políticos en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué Rubén Cortés defiende los cambios económicos antes que los políticos en Cuba?
Rubén Cortés defiende que los cambios económicos deben preceder a los políticos porque considera que transformar la realidad material de los cubanos facilitará un cambio político sostenible. Según él, las reformas económicas pueden abrir espacio para mejoras políticas a medida que el dinero y la inversión extranjera impulsen la economía local.
¿Qué diferencia establece Rubén Cortés entre dictadura y tiranía en el contexto cubano?
Rubén Cortés distingue entre dictadura y tiranía al afirmar que una dictadura presenta un "ropaje democrático", mientras que una tiranía no disfraza su autoritarismo. En su opinión, el régimen cubano es una tiranía porque no permite libertades fundamentales y reprime a sus ciudadanos sin disimulo.
¿Qué ejemplos usa Rubén Cortés para ilustrar su postura sobre la apertura económica en Cuba?
Rubén Cortés menciona la hipotética llegada de empresas extranjeras a Cuba, como Coca-Cola, que podrían establecer negocios en la isla. Según él, permitir que estas empresas operen y paguen a los cubanos mejoraría su calidad de vida, promoviendo así un cambio económico que podría preceder a reformas políticas.
¿Cómo se compara la situación de Cuba con la de Venezuela según el artículo?
Cuba y Venezuela comparten similitudes en cuanto a la represión y control político. Díaz-Canel ha descartado negociar cambios políticos, al igual que el régimen venezolano antes de su transición. Ambos países enfrentan críticas por priorizar el poder sobre el bienestar económico de sus ciudadanos.
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