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La historiadora cubanoamericana Ada Ferrer publicó este miércoles una carta abierta dirigida al gobernante cubano Miguel Díaz-Canel en la sección de opinión del New York Times, en un momento de máxima tensión entre Washington y La Habana.
Ferrer, profesora de Historia y Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Nueva York y ganadora del Premio Pulitzer 2022 por su libro "Cuba: An American History", nació en La Habana en 1962 y lleva más de 30 años investigando la historia compartida de Cuba y Estados Unidos.
La autora inicia su misiva con su historia personal, marcada por la separación familiar tras emigrar siendo niña en 1963. Su mamá dejó atrás a su hermano con la esperanza de reunirse pronto, algo que no ocurrió hasta muchos años después. Subraya que ese tipo de ruptura familiar es una experiencia común entre los cubanos.
Luego centra luego su relato en su padre, quien en su vejez comenzó a escribir poemas, textos autobiográficos y cartas políticas, muchas de ellas dirigidas a Fidel Castro, en una necesidad de interpelar al poder.
El eje de aquellas cartas era claro: "Ha llegado la hora, Dr. Castro". Su padre repetía ese mensaje una y otra vez, variando su significado: "hora de poner fin al engaño, hora de dejar el destino de Cuba en manos de los jóvenes, hora de abandonar el comunismo". En resumen: "hora del cambio".
Inspirada por ese ejemplo, Ada decide ahora escribirle a Díaz-Canel, defensor de la "continuidad" como principio político, y cuestiona esa postura al considerar que no refleja el deseo de la mayoría de los cubanos.
La profesora describe con detalle la crisis actual del país: pobreza extendida, salarios y pensiones insuficientes frente al alto costo de los alimentos, apagones prolongados y graves carencias en el sistema de salud. Resume la situación afirmando que "para muchos cubanos de a pie, la continuidad es una sentencia de muerte".
Aunque señala que el embargo de Estados Unidos agrava las dificultades, recalca que no es por sí solo el responsable de la crisis, y critica decisiones internas del gobierno, como la paralización de reformas económicas.
"No fue el embargo lo que determinó la forma en que fue manejado el desastroso reordenamiento monetario (...) Tampoco es una respuesta satisfactoria a la pregunta de por qué su gobierno ha aumentado drásticamente la inversión gubernamental en turismo, a pesar de que la mayoría de las habitaciones hoteleras están sin usar y tanta tierra por sembrar, permanece ociosa", dijo.
Ferrer también denuncia la represión y vigilancia sobre ciudadanos críticos, como la historiadora Alina López Hernández, y los artistas Luis Manuel Otero Alcántara y Maykel Osorbo, quienes "languidecen en prisión como castigo por hacer uso de su arte, su voz, su ejemplo".
La autora cuestiona además la falta de un plan concreto por parte del gobierno para enfrentar la crisis. Plantea directamente la pregunta: "¿Cuál es su plan para hacer frente al hecho de que el embargo existe? ¿Cuál es su plan para intentar negociar su flexibilización?", insistiendo en que culparlo no sustituye la necesidad de gobernar con eficacia.
Ada aclara que su crítica no implica apoyo a la política de Estados Unidos hacia Cuba ni a posibles intervenciones, pero arremete contra el gobierno por usar la soberanía nacional como argumento político mientras la población enfrenta necesidades básicas insatisfechas.
"Usted y su gobierno han devaluado esa palabra, hasta tal punto que muchos jóvenes solo la escuchan como otra de sus tonterías. Ha esgrimido esa palabra como un arma para evitar lidiar con cuestiones más difíciles. Ha actuado como si fuera su logro particular, cuando nunca lo ha sido. Usted (los gobiernos de los últimos 67 años) sustituyó la dependencia de Estados Unidos por la dependencia de la Unión Soviética y, más tarde, de Venezuela", recordó.
"Sin un patrocinador externo, Cuba se derrumba y la soberanía empieza a parecer una abstracción. No se puede comer soberanía. Y para sobrevivir, la gente debe comer. Para vivir, deben hacer más", recalcó.
Por último, la escritora le pregunta directamente a Díaz-Canel qué hará para hacer justicia a los cubanos de a pie, y lo urge a buscar respuestas reales.
"Si no ofrece más que una continuidad ruinosa y sin futuro, entonces, como habría dicho mi padre, ha llegado la hora. La hora, como mínimo, de un verdadero diálogo nacional", sentenció.
No es la primera vez que Ferrer interpela directamente al presidente cubano. En julio de 2021, tras las históricas protestas del 11J, ya le exigió públicamente: "Detén la represión. Libera a los presos políticos. Deja de golpear a tu pueblo".
La carta llega en un momento en que Cuba atraviesa su peor crisis económica en décadas: apagones de hasta 20 horas diarias, inflación acumulada del 77 % y una contracción del PIB proyectada por la CEPAL en un 6,5 % para 2026, lo que situaría a la Isla como la peor economía de América Latina ese año.
A esa realidad se suma la represión política: Justicia 11J contabilizaba 775 presos políticos en abril de 2026, de los cuales 338 fueron condenados por participar en las protestas del 11J.
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