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Una cubana denunció haber perdido 70,000 pesos tras transferirlos a una cuenta de WhatsApp que delincuentes habían tomado control de un contacto suyo, ofreciendo efectivo a cambio, en una estafa que se repite con impunidad en toda la isla.
La afectada explicó en un mensaje a CiberCuba que necesitaba retirar dinero en efectivo de su cuenta bancaria —algo cada vez más difícil por la crisis crónica de liquidez que padece Cuba— y vio la oferta como una solución legítima al provenir de alguien conocido.
«Yo tenía 70 mil pesos en mi cuenta y necesitaba retirarlos, por lo que accedí a enviárselos para que me entregara el efectivo. Vuelvo y repito: era uno de mis contactos y lo conocía. Lo que no sabía era que le habían hackeado su WhatsApp», escribió la víctima.
«Le transferí los 70 mil pesos y esperé durante horas a que me dijera que estaba frente a mi casa para recoger el efectivo, lo cual nunca sucedió», añadió.
El mecanismo no es técnicamente sofisticado: los delincuentes convencen al dueño de una cuenta de WhatsApp de compartir el código de verificación de seis dígitos que la aplicación envía por SMS, lo que les permite registrar esa cuenta en otro dispositivo y suplantar la identidad del contacto ante todos sus conocidos.
La escasez de efectivo es el caldo de cultivo perfecto para este fraude. Los cajeros automáticos aparecen frecuentemente vacíos o averiados, las colas en bancos pueden durar horas y los límites de retiro son restrictivos, lo que ha generado un mercado informal donde se cobra entre 5% y 30% de comisión por obtener billetes físicos.
Al intentar denunciar, la víctima encontró otro obstáculo: su madre quiso radicar la denuncia en la provincia donde reside, pero la policía le dijo que debía hacerse donde se encontraba la afectada, que estaba en otra provincia.
«Yo me pregunto: ¿a cuántas personas más han estafado por WhatsApp? La policía no hace nada y nunca encuentran a los culpables. Las tarjetas que mandan son reales, los números de teléfono también. Entonces, ¿por qué no encuentran a los responsables?», cuestionó.
La publicación desató una avalancha de testimonios de víctimas de estafas digitales en Cuba. Damary Jorge Fonseca denunció haber perdido 86,000 pesos y llevar más de dos meses sin respuesta. Iris Gálvez reportó que a su hermano le tomaron control de la cuenta y a través de ella estafaron 80,000 pesos. Vermaidis Gamboa Matos aseguró que hace más de un año la estafaron por 200 MLC suplantando la identidad de su tío, «y la policía nunca hizo nada».
El patrón institucional es uniforme: la policía no investiga y el banco no puede dar datos sin orden policial, mientras ETECSA tampoco actúa, creando un círculo burocrático que garantiza la impunidad. Vivian González Medina lo resumió así: «El banco tiene toda la información de la tarjeta a la que transferí el dinero, pero no pueden ofrecerla sin la orden de la policía. Todo por gusto».
Yuduslidia Garriga detalló haber denunciado el 21 de febrero ante la PNR de Jimaguayú, en Camagüey, y que meses después le siguen diciendo que falta el peritaje de ETECSA. Amelia Fernández relató que el gerente del banco le dijo a su padre, víctima de la misma estafa, que «nadie lo mandó hacer la transferencia, que eso no es problema de ellos».
El Banco de Crédito y Comercio (Bandec) en Matanzas emitió en abril una alerta pública sobre el repunte de estas estafas en colaboración con la PNR, pero los testimonios acumulados demuestran que la advertencia no ha ido acompañada de resultados. Una encuesta realizada en Las Tunas ese mismo mes reveló que el 84% de los participantes conocía víctimas de estafas digitales o lo había sufrido personalmente.
Lázaro Linares, uno de los comentaristas, señaló la contradicción central: «Las tarjetas no son de un banco del exterior, son de un banco cubano donde el gobierno tiene total control. Tenemos que esperar que a alguno se le ocurra estafar al estado para que tomen cartas en esto».
Preguntas frecuentes sobre las estafas por WhatsApp en Cuba
CiberCuba te lo explica:
¿Cómo operan las estafas por WhatsApp en Cuba?
Las estafas por WhatsApp en Cuba se realizan mediante la suplantación de identidad de un contacto conocido. Los delincuentes toman control de una cuenta de WhatsApp y ofrecen efectivo a cambio de transferencias bancarias, aprovechando la confianza de las víctimas. Esta técnica se basa en obtener el código de verificación de seis dígitos enviado por WhatsApp para registrar la cuenta en otro dispositivo.
¿Por qué son comunes las estafas digitales en Cuba?
La crisis de liquidez y la falta de efectivo en Cuba son factores que facilitan las estafas digitales. La escasez de billetes hace que las personas busquen soluciones rápidas para obtener dinero en efectivo, lo que los estafadores aprovechan para engañar a las víctimas mediante ofertas falsas de cambio de moneda o transferencias urgentes.
¿Qué barreras enfrentan las víctimas para denunciar estafas en Cuba?
Las víctimas de estafas en Cuba enfrentan múltiples obstáculos al intentar denunciar. La policía y los bancos suelen no investigar adecuadamente, y las telecomunicaciones del Estado no facilitan información sin orden judicial. Esto crea un círculo burocrático que garantiza la impunidad de los delincuentes.
¿Qué medidas se pueden tomar para prevenir estafas por WhatsApp en Cuba?
Para prevenir estafas por WhatsApp, es crucial no compartir el código de verificación de la aplicación con nadie. Además, se debe desconfiar de cualquier oferta que involucre cambios monetarios "1x1" o "por debajo de la tasa" en redes sociales, y siempre verificar cualquier solicitud financiera con el contacto a través de otro medio de comunicación.
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