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El Departamento de Estado de Estados Unidos rechazó formalmente la declaración del Foro Internacional de Revisión de la Migración de la ONU y se negó a participar en el evento, celebrado del cinco al ocho de mayo en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York.
El comunicado oficial, publicado el lunes en exclusiva por The Daily Signal, acusa a la ONU de intentar «promover y facilitar la inmigración de reemplazo en Estados Unidos y en todo Occidente en general».
La declaración adoptada por el foro el ocho de mayo afirma que «todos los migrantes, independientemente de su estatus migratorio, son titulares de derechos humanos» y que los países deben proteger sus derechos «sin ningún tipo de discriminación».
Washington rechaza ese marco de plano.
El portavoz del Departamento de Estado citó al secretario Marco Rubio para justificar la postura: «Abrir nuestras puertas a la migración masiva fue un grave error que amenaza la cohesión de nuestras sociedades y el futuro de nuestros pueblos».
El comunicado responsabiliza directamente a las agencias de la ONU y sus socios de haber «facilitado la invasión» del país y de redistribuir recursos de los contribuyentes estadounidenses —en forma de hoteles, billetes de avión, teléfonos móviles y tarjetas de débito— a migrantes.
«Nada de esto fue 'seguro', 'ordenado' ni 'regular'», señaló el portavoz. «Y los costos recayeron principalmente sobre los trabajadores estadounidenses, obligados a competir por empleos, viviendas y servicios sociales escasos. La ONU tiene poco que decir al respecto».
El Departamento de Estado también dejó claro que EE.UU. no busca gestionar la migración masiva, sino revertirla: la administración Trump promueve activamente la «remigración», término con el que describe las políticas de deportación y repatriación masiva.
«Estados Unidos no apoyará un proceso que imponga, de forma abierta o encubierta, directrices, normas o compromisos que restrinjan el derecho soberano y democrático del pueblo estadounidense a tomar decisiones en beneficio de nuestro país», concluyó el portavoz.
Esta postura es consistente con la trayectoria de la administración Trump en materia migratoria.
En diciembre de 2017, durante su primer mandato, EE.UU. ya se retiró del proceso de negociación del Pacto Mundial sobre Migración, el mismo marco que el foro busca revisar y fortalecer.
En septiembre de 2025, Trump acusó ante la Asamblea General de la ONU a ese organismo de haber destinado 372 millones de dólares en 2024 para asistir a 624,000 migrantes con destino a EE.UU.
En 2025, casi tres millones de inmigrantes abandonaron el país: 2.2 millones por autodeportación y 675,000 por expulsión directa del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), según el Departamento de Seguridad Nacional.
El jefe de deportaciones Tom Homan anunció la semana pasada que la meta de la administración es alcanzar un millón de deportaciones anuales para el año fiscal 2026.
Preguntas frecuentes sobre la postura de EE.UU. ante la migración y la ONU
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué Estados Unidos rechazó la invitación a la conferencia de la ONU sobre migración?
Estados Unidos rechazó la invitación porque considera que la ONU busca promover una inmigración que amenaza la cohesión social y el futuro del país. Según el Departamento de Estado, la ONU facilita una "invasión" al redistribuir recursos estadounidenses a los migrantes, lo que impacta negativamente en los trabajadores del país.
¿Cuál es la postura de Estados Unidos sobre los derechos de los migrantes según el foro de la ONU?
Estados Unidos rechaza el marco propuesto por el foro de la ONU que afirma que todos los migrantes son titulares de derechos humanos sin discriminación. La administración de Trump busca revertir la inmigración masiva en lugar de gestionarla, promoviendo políticas de deportación y repatriación masiva.
¿Qué medidas ha tomado la administración Trump respecto a la inmigración ilegal?
La administración Trump ha intensificado las deportaciones y ha promovido la remigración. Además, ha revocado visas y ha implementado un endurecimiento de los controles migratorios para proteger los intereses nacionales y la seguridad del país.
¿Cómo afecta la política migratoria de Estados Unidos a los migrantes cubanos?
Los migrantes cubanos se ven afectados por las restricciones impuestas a la entrada y permanencia en Estados Unidos. La administración ha sancionado a empresas que facilitan la migración irregular y ha endurecido las políticas contra países que desestabilizan la región, lo que afecta especialmente a quienes utilizan rutas migratorias a través de Nicaragua.
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