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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este martes que no necesita el respaldo de la OTAN para lidiar con la guerra en Irán, al afirmar que Washington ya ha vencido militarmente a la república islámica, según informó la agencia EFE desde la Casa Blanca.
«La OTAN me decepcionó profundamente. La OTAN no estuvo presente cuando la necesitamos. No necesitamos a la OTAN, pero si la necesitáramos, simplemente no estuvieron ahí», dijo Trump a reporteros momentos antes de partir hacia Pekín para reunirse con el presidente chino Xi Jinping.
El mandatario reiteró que no requerirán «ayuda alguna» de sus socios en el conflicto. «Ganaremos de una forma u otra. Ganaremos por la vía pacífica o de cualquier otro modo», agregó.
La guerra contra Irán, conocida como Operación Furia Épica, comenzó el 28 de febrero con bombardeos aéreos coordinados de EE.UU. e Israel contra infraestructura nuclear y militar iraní, sin consulta previa a los aliados de la OTAN.
Ningún país miembro de la alianza comprometió fuerzas militares: 22 naciones firmaron únicamente una declaración diplomática de apoyo y condicionaron cualquier ayuda a un alto al fuego.
Las tensiones con los aliados europeos se agudizaron cuando el canciller alemán Friedrich Merz afirmó que EE.UU. había sido «humillado» por Teherán en las negociaciones de paz, lo que llevó a Trump a ordenar la retirada de unos 5,000 militares estadounidenses de Alemania, cifra que podría ampliarse.
Merz respondió con dureza: «Si quieres que te ayudemos, llámanos antes».
España también ha sido blanco de las críticas de Trump por negarse a autorizar el uso de las bases militares de Rota y Morón para las operaciones vinculadas al conflicto, invocando el convenio bilateral de defensa de 1988.
El presidente llegó a amenazar con imponer un embargo comercial contra Madrid como represalia, y la ministra de Defensa española, Margarita Robles, confirmó que se trasladó «clarísimamente» al Ejército americano que no se autorizaban las bases ni el espacio aéreo español.
En cuanto al estado del conflicto, Trump señaló que la tregua se encuentra en su momento más frágil tras calificar de «totalmente inaceptable» la respuesta iraní a la propuesta de paz de Washington.
Sin embargo, el mandatario indicó que no tiene prisa en cerrar un acuerdo, ya que el bloqueo naval a las costas y puertos iraníes le otorga ventaja en el diálogo.
La incertidumbre sobre el conflicto se reflejó este martes en los mercados: el petróleo de Texas subió un 4,19% hasta los 102 dólares por barril ante la falta de acuerdo entre ambas partes.
Respecto a su viaje a Pekín, Trump descartó que Irán sea un tema central en su reunión con Xi, prevista para el jueves y el viernes. «Tenemos a Irán muy bajo control. O bien llegaremos a un acuerdo, o los iraníes serán diezmados; de una forma u otra vamos a ganar», precisó.
La visita a China, la primera de un presidente estadounidense en casi nueve años, se produce con la guerra de Irán como telón de fondo, incluyendo los presuntos envíos chinos de armas a Teherán, extremo que Xi negó en lo que Trump describió como una «carta hermosa».
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