Una residente de Matanzas publicó un video en Facebook denunciando la acumulación masiva de basura en la calle Embarcadero, donde los desechos ocupan cuadras completas y los basureros bloquean las cuatro esquinas de cada intersección, impidiendo el paso de vehículos.
Dayana González García, autora de la denuncia, describió la situación como «invivible» y señaló que la zona afectada se encuentra a pocas cuadras de las propias instalaciones de Comunales, la entidad estatal responsable de la recogida de residuos en la ciudad.
«Hay una cuadra completa y pasando ya a otra cuadra, llena de basura... lo más preocupante es que en cada esquina hay basureros que bloquean las cuatro esquinas y los carros no pueden pasar por esta calle... los vecinos no deben tener vida entre ratones y mal olor», escribió González García en su publicación.
Las imágenes del video muestran escombros de construcción, bolsas plásticas, cartones, residuos domésticos y agua estancada acumulados en la vía, en una escena que refleja el colapso del servicio de limpieza urbana.
La situación en calle Embarcadero no es un caso aislado. El Periódico Girón, órgano oficial del Partido Comunista en Matanzas, publicó el pasado lunes un fotorreportaje que documenta la acumulación de basura en zonas como Salamanca esquina San Carlos, Vía Blanca, Paseo de Martí y las alturas cercanas al Hospital Pediátrico Eliseo Noel Camaño.
El propio medio oficialista advirtió que «lo que está en juego ya no es solo la imagen de Matanzas, sino la salud y el futuro de quienes la habitan».
La causa estructural de la crisis es la escasez de combustible diésel que paraliza la flota de recolección en toda la provincia.
Reynol Valdés García, director de la Empresa Municipal de Comunales de Matanzas, confirmó el pasado sábado que solo operan 11 camiones de los 24 o 25 disponibles cuando trabajan en coordinación con el Ministerio de la Construcción.
De una plantilla total de 1,400 trabajadores, solo 930 están activos, con más del 50% de los barrenderos ausentes, según el propio director.
Los vertederos de la ciudad están desbordados y se registran quemas ilegales de basura que generan humo tóxico en los hogares, agravando el impacto sanitario sobre la población.
Esta situación ya había generado indignación en abril, cuando se viralizó un vertedero improvisado en la intersección de calles Levante y Solís que ocupaba toda la vía, con vecinos reportando casi un mes sin recogida de basura y describiendo el lugar como «un sitio donde roedores y moscas campean por su respeto».
El gobierno central no ha ofrecido soluciones estructurales. El primer ministro Manuel Marrero llegó a pedir a los cubanos que recogieran la basura ellos mismos durante un fin de semana en febrero, reconociendo implícitamente el colapso del servicio estatal.
El anuncio posterior del ministro Jesús Otamendiz de enviar trabajadores «interruptos» para reforzar la limpieza tampoco resolvió el problema, que continúa deteriorándose mes a mes.
La calle Embarcadero, colapsada a metros de las instalaciones de Comunales, se convierte así en el símbolo más elocuente de la paradoja: el servicio falla literalmente a la puerta de la institución encargada de prestarlo.
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